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RUTA CIRCULAR A LA DEHESA DEL CAMARATE, GRANADA.
La Dehesa del Camarate es una finca de 1600 ha, perteneciente al término municipal de Lugros(Granada), situada en el Parque Nacional de Sierra Nevada. De laderas empinadas y densamente poblada de vegetación. Situada en la cara norte de la sierra, va desde la cota 1400 metros de altura, hasta los 2800 del Mirador Alto. Su geología está compuesta de rocas silíceas metamórficas. La abundante agua que cae en este territorio, en forma de lluvia o de nieve, hacen que la vegetación sea enormemente rica en especies que sólo se encuentran en esta zona. La primera reseña histórica donde aparece, la encontramos en 1504, cuando los Reyes Católicos dan en exclusiva la propiedad al Monasterio de los Jerónimos de Granada. En esa época es muy considerada y valorada por sus innumerables prados donde pastan todo tipo de ganado. Los monjes, desde su primer momento, la arriendan al Conde de Tendilla por 15000 maravedís, para el usufructo de sus pastos. A lo largo de la historia el ganado ha conformado el paisaje del Camarate. Aquí siempre ha habido toros bravos, de ahí que se conserven infraestructuras para el manejo de estas reses (un tentadero, un embarcadero ). También es de destacar la presencia de la Caballería Real del Ejército español, que desde 1902 a 1940 arrendaron la finca para traer a pastar los potros de la remonta. El Estado español, en su ramo de guerra tiene, en ese momento, su sede en la noble ciudad de Úbeda, estableciendo allí la Remonta o cría caballar. Los caballos pastaban en invierno en Sierra Morena y es, en verano, cuando venían a Sierra Nevada buscando hierba fresca y temperaturas más suaves. Para el traslado de 2000 cabezas de ganado, (madres y potros) se crea la Cañada Real de los Potros, que une ambas localidades, Úbeda y Lugros, y que sirve de vía de tránsito a todo tipo de trashumancia de ganado entre Sierra Morena y Sierra Nevada. Es importante también la cabaña caprina, que llego a tener en el siglo pasado unas 4000 cabezas. Gracias a esta actividad se ha mantenido y mantienen, los tesoros botánicos más preciados de cuantos hay en el Parque Nacional de Sierra Nevada. Es la zona de reserva más valiosa del Parque Nacional, en ella se encuentra el mejor y más completo bosque mixto caducifolio de toda la provincia de Granada y de gran parte de Andalucía. Robles melojos, arces, serbales, cerezos y manzanos silvestres, quejigos, rosales silvestres, agracejos, sauces, etc., son un ejemplo de la diversidad arbórea del paraje. Son de destacar los Tejos milenarios que nos encontramos aquí, en total unos 80 ejemplares. Este árbol es sagrado en la mitología celta y es posible que verlos por estos lares halla inspirado el sobrenombre de Bosque Encantado.
miércoles, 24 de noviembre de 2021
Posted by Vaig a Peu
POR LOS CASTAÑOS CENTENARIOS DEL RÍO BENÉJAR AL CASTILLO DE LA CABA, ALDEIRE, GRANADA.
Soy Aldeire, pueblo de la comarca de Guadix ubicado en el Marquesado del Zenete a las faldas de la cara este del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada. Tengo una altitud de 1277m sobre el nivel del mar, lo que me convierte en uno de los pueblos más altos de la Península Ibérica. Me encuentro dentro de uno de los valles que surcan la cara norte de Sierra Nevada y albergo el cerro de San Juan (2784m), el morrón del Lobo y el del Mediodía. La procedencia de mi nombre se debe a la palabra árabe “Dayr” que significa lugar de descanso, monasterio, refugio… . He sido habitado durante miles de años, y recuerdo aún mis primeros poblamientos de época argárica (os hablo de 3000 años a.C) aunque mi época más esplendorosa es alrededor del siglo XI durante el Reinado Zirí en la provincia de Granada. Mis antepasados musulmanes vieron que era el paso natural entre la comarca de Guadix y la Alpujarra, entre Granada y Almería y de este paso, conservo el medieval Castillo de la Caba, que era controlado por una guarnición musulmana. Debido a mi ubicación y pobladores tuve también gran relevancia durante la rebelión de los moriscos en la provincia de Granada. Aún recordamos estos acontecimientos a través de la Fiesta de Moros y Cristianos que mis actuales vecinos representan todos los últimos domingos de mayo. El agua es un regalo fundamental, es por ello que mis dos ríos, Benéjar y Benabre, han marcado la vida de mis pobladores, siendo una de las fuentes naturales de riqueza de nuestra comarca relacionada con el regadío histórico heredado de época árabe y con la actividad minera que tiene uno de sus exponentes en la Fábrica de lavado de mineral. Pero como no todo es trabajo, también ha aportado sosiego y descanso a través de mis Baños árabes, usados durante muchos años y que continúan existiendo, aunque con otros usos. En mi corazón descansa una iglesia de estilo renacentista, construida encima de una mezquita, que acoge el artesonado mudéjar mejor conservado de la Diócesis de Guadix, un archivo histórico con documentos de mi historia desde el siglo XVIII, así como uno de los campanarios más altos de la misma. Especial orgullo y cariño siento por La Rosandrá, un área recreativa que se adentra entre castañares y alamedas generando un paisaje de alta montaña pero accesible para todo aquel que quiera pasar un rato conmigo.
CÓMO LLEGAR: Desde Guadix, por la N-324, continuar por la A-4101 hasta enlazar con la A-92 dirección Almería, tomar la salida nº 412 y continuar por la A-337, pasando La Calahorra y llegar a Aldeire. Aparcar cerca de la Plaza de la Constitución.
martes, 23 de noviembre de 2021
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AL VELETA POR EL RÍO SECO Y LOS LARGOS NEVEROS, DESDE EL REFUGIO POQUEIRA.
En la cara norte del Veleta quedan los restos de un ambicioso proyecto que nunca vio la luz: un túnel que comunicara las dos vertientes de la montaña sin tener que bordearla. La carretera que comunica Granada con el Pico del Veleta, la más alta de Europa,es una colosal obra de ingeniería de inicios del siglo XX, diseñada y hecha realidad por el ingeniero Juan José Santa Cruz (desgraciadamente fusilado en 1936) a instancias del Duque de San Pedro de Galatino. Fue terminada y oficialmente inaugurada en 1935, y muchos años después, en 1966, se concluyó el tramo que continua hasta las Alpujarras. Hoy en día está cerrada al tráfico rodado. Como podéis imaginar, su construcción fue durísima, tanto por los materiales y maquinaria de la época, como por las inclemencias del tiempo. Además, la obra estuvo paralizada por la Guerra Civil y su recorrido se modificó en varias ocasiones. Testigo de estos cambios es el túnel del Veleta, que data de esa época y que aun hoy se puede visitar. El plan inicial era que la carretera en vez de bordear el Veleta por la Carihuela, lo cruzara. Se inició la boca de entrada mas o menos donde hoy está la estación superior del telesilla Stadium con la idea de que el túnel pasara por debajo de las Posiciones del Veleta y acabara en los Corrales del Veleta. Unidos estos dos puntos, la carretera continuaría hacia el Cerro de los Machos y desde aquí por el sur hacia la Alpujarra por el tramo que aun hoy existe. Pero no pudo ser. Ambos lados nunca llegaron a encontrarse. Del total del túnel que entonces se excavó (unos 170m) hoy quedan unos 30 metros abiertos por la parte de los Corrales y es usado a menudo como refugio improvisado por los montañeros.
domingo, 8 de julio de 2018
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PARA CAROL, EL MULHACÉN POR EL RÍO.
Abū al-Hasan 'Ali ben Saad (أبو الحسن علي), Emir de Granada, llamado Mulay Hasan o, por los cristianos, Muley Hacén, accedió al trono en agosto de 1464, sucediendo a su padre Sa'd al-Musta'în cuando ya el Reino de Granada vivía fuertes conflictos internos que le impidieron sacar provecho militar de la guerra en Castilla. Con la sultana Aixa tuvo a su hijo Boabdil, que le quitaría el trono en 1482. En ese momento Mulay Hasan huyó de Granada con su hermano el Zagal para combatir a su hijo. En 1485 ya muy debilitado nombró heredero a su hermano, falleciendo ese mismo año en el castillo de Mondújar. Una leyenda cuenta que Isabel de Solís, una noble castellana de gran belleza, fue apresada en una incursión nazarí y conducida cautiva a las mazmorras de La Alhambra. Allí, El Rey Mulay Hasan se enamoro perdidamente de ella, lo que hizo que descuidara sus asuntos de estado. El árabe convirtió a la joven cristiana al Islam y la declaró su favorita con el nombre de Zoraya, “lucero del alba”, lo que provocó la enemistad de la Sultana Aixa, madre de Boabdil. Se dice que de Isabel tuvo dos hijos: Don Fernando de Granada (c. 1460 - Burgos, marzo de 1512), cuarto marido de Mencía de la Vega, sin sucesión, y Don Juan de Granada, que se casó con Beatriz de Sandoval y tuvo descendencia. En cualquier caso, todas estás intrigas palaciegas supusieron la debacle del rey. El romance no fue admitido por su celosa esposa, que se dedicó a levantar la corte en contra de su marido, dando lugar a una serie de enfrentamientos y dramáticos acontecimientos que terminaron en una sangrienta guerra civil. Cuenta la leyenda que cuando el rey Muley Hacen fué destronado por su hijo Boabdil, se retiró del mundo refugiándose en la alcazaba de Mondújar. Allí, alejado de todos, pasó sus últimos tiempos, con la única compañía de su favorita, Zoraya, y de los hijos que había tenido con ella. Vivía el viejo rey amargado, siempre encerrado en la torre más alta de la fortaleza, mirando sin descanso las altas y lejanas cumbres de Xolair, que mas tarde se llamaría Sierra Nevada y escuchando las historias que sobre ella le contaba su amada Zoraya. De este modo, concibió el deseo de ser enterrado en ese lugar, lejos de los hombres, con la única compañía del cielo infinito. Y así, sintiendo que su fin se aproximaba, pidió que lo sepultaran allí, donde nadie pudiera jamás turbar la paz de su espíritu. Y se dice que Zoraya cumplió su deseo, enterrándolo en lo más alto de la Sierra, entre las nieves eternas, donde sólo reina el silencio. Desde entonces, el pico más alto de la península ibérica lleva el nombre del rey nazarí que renunció a su reino por amor y son muchas las búsquedas que se han hecho en la montaña para intentar localizar la tumba del monarca y los supuestos tesoros que debía contener, pero nunca ha sido hallada.
sábado, 7 de julio de 2018
Posted by Vaig a Peu
AL VELETA POR EL RÍO SECO Y EL PASO DE LOS GUÍAS, DESDE EL REFUGIO DE POQUEIRA
El Pico del Veleta es,
con una altitud de 3395,68 msnm, la cuarta cumbre más alta de España y segunda de su cordillera, sólo por detrás del Teide (Tenerife), Mulhacén (Sierra Nevada) y Aneto (Pirineos). Está enclavado en la provincia de Granada, en Andalucía (España), y pertenece a Sierra Nevada, en la cordillera Penibética. Etimológicamente y en contra de lo que pudiera pensarse, su nombre no
hace referencia a 'la veleta' (instrumento para determinar la
dirección del viento) sino que se trata de un sustantivo masculino "el
Veleta", porque deriva de la palabra árabe balata, que
significa 'cortado, tajo, balate' y hace evidente referencia a los vertiginosos
tajos que perfilan sus caras norte, este y sur, algunos de los cuales se
aproximan a los 500 metros de desnivel. No obstante, esta montaña es también
coloquialmente conocida entre los lugareños y montañeros que la frecuentan como
"el picacho", por su esbelta singularidad. Bajo su sombra, en la zona
denominada Corral del Veleta, situada al pie de su tajo norte, existe un área de permafrost con hielo fósil que se estima de la última glaciación, hace
13 000 años, que demuestra que Sierra Nevada fue una zona glaciar activa
hasta que el glaciar del Corral del Veleta se derritió completamente en
el verano de 1913 (aunque algunas fuentes sitúan este hecho en el verano de 1910). Desde entonces, el glaciar más
meridional de Europa se encuentra en el pico Gran Sasso, en los Apeninos, pero en esta cara norte del Veleta aún hay neveros de amplias proporciones que
permanecen sin fundirse de una temporada a otra (excepto en el verano de 1995, en que por segunda vez se fundió
completamente su capa exterior o visible a simple vista). Salvo en años
concretos muy calurosos o de sequías agudas, los neveros de nieves perennes
también pueden encontrarse con frecuencia incluso al final del verano en su vertiente sureste, en los
denominados "Basares del Veleta", donde radica el Lagunillo del
Veleta, aunque constituyendo aquí manchas níveas de considerablemente menor
tamaño. En cambio, en la ladera oeste, que es la más visible desde la ciudad de
Granada, la nieve suele fundirse completamente durante el verano, dada su mayor exposición solar. Su
silueta en forma de vela es muy característica si se observa desde Granada, por lo que el Veleta es uno de los
picos más fotografiados del mundo, al encontrarse detrás de la Alhambra. En sus faldas se encuentran el Observatorio IRAM Pico Veleta y la Estación de Esquí de Sierra Nevada, que comienza en el
núcleo poblacional de Pradollano, a 2100 metros de altura, y culmina cerca de la cima del Veleta. El
Picacho de Veleta constituye divisoria de mares, de forma que las aguas
resultantes de las nieves depositadas en sus vertientes Noreste a Oeste
acabarán desembocando en el océano Atlántico, mientras que las derivadas de su
cara sudeste lo harán en el mar Mediterráneo.
sábado, 18 de noviembre de 2017
Posted by Vaig a Peu
MULHACÉN CLÁSICA DESDE EL REFUGIO POQUEIRA
Por ser el techo de la Península y por su imponente figura junto al otro
coloso, la Alcazaba, el Mulhacén es destino de variadas leyendas, una de ellas
quizás sea la más conocida y derivada del propio nombre de la cumbre -no se
conoce una denominación anterior de este pico-, que paradójicamente no se hizo
famosa hasta época relativamente reciente (en 1845 se publicó por primera vez
recogiendo un manuscrito escrito 70 años antes. Hasta entonces tuvo más fuerza
la idea de que Muley Hacén murió en su castillo de Salobreña y luego fue
trasladado al cementerio real de La Alhambra). Cuenta la leyenda que Muley
Hacén, el misántropo rey moro, padre de Boabdil el Chico, con su primer
matrimonio con Aixa (o Fátima), pidió a Zoraya, su segunda mujer (Isabel de
Solís cuando cristiana) y a sus hijos que le enterraran en un lugar desierto en
el que no hubiera ni vivos ni muertos, lejos de todo tipo de compañía humana. Otra
leyenda paralela sitúa en el Mulhacén un gran tesoro, que incluye tres
extraordinarios diamantes negros, escondido por Al Hamar siglos antes, y que
Muley-Hacén, en su lecho de muerte en el Castillo de Mondújar, encargó
recuperar a su hijo entregándole un pergamino con el mapa de la cueva en la que
estaba oculto. Ni el hijo, que fue atacado cuando se dirigía a la cumbre, ni su
nieto que, al carecer del plano, pasó jornadas enteras escudriñando todas las
grutas y recovecos de las cumbres, intentando en vano recuperar los diamantes
negros que atribuían el poder de salvar el Reino y quedando finalmente atrapado
por una tormenta y sepultado en el hielo. Si hiciéramos caso a otra
leyenda, otro gran tesoro, el de los Beni-al-Kazar, se encontraría todavía
oculto en el conocido por esta razón como Cerro del Tesoro, en el valle del Río
Monachil a la espera de que en una noche de San Juan, un mozo puro y
honrado, conditio sine qua non, encuentre, "la mágica yerba de
las herraduras", cuya flor tiene la propiedad de abrir el cerro y
desentrañar el fabuloso conjunto de joyas y alhajas que hay en su
interior.
viernes, 17 de noviembre de 2017
Posted by Vaig a Peu
SIERRA NEVADA: TRAVESÍA CIRCULAR A LOS TAJOS DE LA VIRGEN
Cuenta la tradición
que el 5 de Agosto de 1717 el párroco Martín de Mérida acompañado
de su criado viajaba desde el pueblo alpujarreño de Válor hasta
Granada cruzando a pie la sierra. Tras pasar el Collado de la
Carigüela, justo por encima de estos lagunillos, les sorprendió una
gran tormenta de nieve y granizo acompañada de rayos y truenos
cobijándose bajo una lancha de esquisto donde pensando que estaban
ante los últimos instantes de sus vidas se encomendaron en súplicas
a la Virgen. Cuenta la leyenda que inmediatamente cesó la tormenta y
entre el sol y las nubes el párroco creyó ver la imagen de la
virgen sobre los tajos tendiéndole los brazos. Agradecido el cura
prometió construir allí mismo una ermita a la Virgen y extender su
culto. El milagro fue muy difundido en Granada y por los pueblos de
alrededor, creándose una gran devoción a la Virgen de las Nieves.
La ermita construida en los Tajos de la Virgen no era lugar apropiado
para la peregrinación por el difícil acceso y por la nieve que
arruinó la obra. En 1724 los habitantes de Dílar erigieron otra
capilla en los Prados del Borreguil que igualmente quedó destruida
por la nieve. En 1745 se levantó otra en el Picón del Savial, junto
al Refugio de Ermita Vieja. Este lugar era mucho más accesible y
mantuvo el culto hasta finales del siglo XVIII. Por último en 1796
se construyó el Santuario de la Virgen de las Nieves en las afueras
del pueblo de Dílar, siendo la única ermita que hoy en día
conserva la imagen y el culto. Por ello, la Virgen de las Nieves,
protectora de pastores y montañeros, le da nombre a estos tajos y a
los lagunillos ubicados bajo ellos.
LOS LAVADEROS DE LA REINA DESDE GÜEJAR SIERRA
En uno
de los entornos más salvajes y naturales de todo el Parque Nacional de
Sierra Nevada, los Lavaderos de la Reina, es el lugar donde nace el río
Maitena. En este circo glaciar rodeado de inmensos prados verdes y que es
famoso por la belleza de sus cascadas y de sus túneles de nieve en época de
deshielo. Un paraje de gran valor medioambiental donde podemos
encontrar numerosas plantas autóctonas y endémicas, y donde el
principal protagonista es el agua en todas sus vertientes. Dentro de un entorno
de alta montaña donde la ausencia de arboleda y los grandes
pedregales son la tónica general, encontramos un oasis como éste, donde la flora
y la fauna del lugar no te dejaran indiferente. El circo de los Lavaderos de la
Reina recoge las aguas de la vertiente norte del Puntal de los Cuartos,
Cobatillas y Puntal de Juntillas, dando lugar al arroyo de Cobatillas o
Covatillas, aunque es considerado el nacimiento del río Maitena que, traducido
al árabe significa, “el que hace la belleza”. Cuentan que la Reina Fabiola de
Bélgica solía visitar este lugar de Sierra Nevada en compañía del Rey Balduino,
y que un día dijo: “Si una reina viniese a lavar aquí, ganaría en nobleza”. De
ahí lo de Lavaderos de la Reina. Ruta de espectacular belleza por uno de los
lugares emblemáticos de la primavera de Sierra Nevada.
domingo, 22 de mayo de 2016
Posted by Vaig a Peu
LOS CAHORROS DE MONACHIL, RUTA CIRCULAR.
El
río Monachil, que nace en las altas cumbres, en el barranco de Cauchiles, a
3.000 metros de altitud, donde forma borreguiles de alta montaña. Baja por
debajo de la estación de esquí y el barranco de San Jerónimo, formando
barranqueras y, en algunos puntos, enormes cortados, bajo los que discurre,
rápida, el agua de alta montaña. Junto a la localidad de Monachil, se encuentra
un paraje denominado Los Cahorros. Es un espacio preparado para el paseo, de
fácil recorrido, y que además se ha convertido en una de las mejores escuelas
de escalada de España. Una serie de senderos, con barandas, escaleras y
puentes colgantes, se adentran en el corazón de este paraje donde abunda la
vegetación de ribera y el matorral propio de tajos y cortados, en los que
anidan las grajillas, y aves rapaces de pequeño porte. Es una ruta
especialmente diseñada para las familias y quienes quieren disfrutar de una
jornada en la naturaleza, junto al agua. Es un espacio cargado de
biodiversidad, donde las especies asociadas a los cursos de agua de montaña
encuentran un hábitat perfecto, que además está muy cerca de cultivos y una
población, lo que favorece la existencia de comida para aves y pequeños
mamíferos. La vegetación es la propia de ribera, con la presencia especial de
Almez, que es muy difícil de encontrar en estado natural, no plantado por el
hombre. El paraje de Los Cahorros es una zona de media montaña de
materiales calizos, más jóvenes que los silíceos de las altas cumbres, lo que da
lugar a formaciones más abruptas pero muy erosionables. El valle en ‘V’ del río
Monachil, por su escasez de suelo, la acción humana y la altitud, da lugar a
una vegetación de arbustos que convive con las plantas de ribera de río, como
las mimbres, los álamos, los juncos y el espartal. Esto determina la fauna,
rica en aves insectívoras y granívoras, anfibios y mamíferos como el jabalí y
poblaciones de cabra montés.
TRAVESÍA INTEGRAL DE SIERRA NEVADA (POSTERO ALTO – MIRADOR DE NIGÜELAS)
El Espacio Natural
Sierra Nevada, integrado por el parque nacional y natural del mismo nombre,
impresiona por ser un extenso macizo montañoso con un relieve compacto y por tener
la cima más alta de la Península Ibérica, el Mulhacén con 3.479 metros.
Integrado en la cordillera Penibética se extiende desde el sudeste de Granada
hasta el extremo occidental de Almería. Debido a su gran variedad paisajística
y a poseer unos valores naturales exclusivos ha obtenido diversas figuras de
protección. Además de ser Parque Natural y Parque Nacional, está reconocido
internacionalmente como Reserva de la Biosfera. La climatología y la
diferencia de altitudes han posibilitado que en su interior crezca un gran
número de plantas, especialmente adaptadas a las difíciles condiciones. En la
alta montaña, como en el Veleta o en el Tajo de los Machos, al refugio de
roquedos y entre las grietas naturales de la roca, se puede disfrutar de la
identificación de especies exclusivas como la violeta de Sierra Nevada o la
estrella de las nieves. A esta altitud también se localizan hermosos valles de
origen glaciar como el de Siete Lagunas. A media altitud dominan el paisaje los
bosques de hoja caduca compuesto por robles melojos, arces, cerezos silvestres
y castaños. Estos bosques cambian la fisonomía del paisaje a lo largo de las
estaciones; durante el otoño comienzan a perder las hojas y son los colores
ocres los que predominan; sin embargo, con la llegada de la primavera y el
resurgir de los nuevos brotes, se instalan los verdes intensos. Ya en los pisos
más bajos se encuentran encinares como los Montenegro y, por último, el bosque
de ribera que acompaña el cauce de los ríos. Esta variedad vegetal y climática
determina una gran riqueza fáunica. En la alta montaña se contempla el vuelo
del acentor alpino, los roqueros solitarios o las chovas piquirrojas.
Permaneciendo en silencio, entre las sombras del bosque de ribera, es posible
que aparezcan el mirlo acuático, la oropéndola o el llamativo martín pescador.
La majestuosa águila real, en cualquier momento, también puede surcar estos
cielos. Al abrigo de la masa boscosa y del espeso matorral vive una amplia
comunidad de mamíferos como el jabalí, el zorro, el tejón o la jineta. De entre
todos ellos, sin duda, es la cabra montés, muy extendida por estas cordilleras,
la que se puede contemplar desde el Valle del río Dílar o del barranco del
Poqueira ascendiendo por las laderas y en lo alto de los roquedos. La comunidad
de invertebrados también es representativa; existen muchas especies que son
exclusivas de este entorno, entre ellas, más de veinte especies de mariposas y
más de treinta de escarabajos. Tartessos, fenicios, griegos, cartagineses
y romanos poblaron estos entornos, pero sin duda, fueron los árabes los que
dejaron un importante legado, que aún perdura en la arquitectura y los sistemas
de regadío, como las acequias. Respecto a la arquitectura, son llamativos los
pueblos de la Alpujarra, caracterizados por sus casas blancas situadas en las
laderas de las montañas, ventanas de pequeño tamaño, tejados planos, esbeltas
chimeneas y porches denominados tinaos que cubren de lado a lado la
calzada. Muy importante es la industria turística que se ha desarrollado
en torno a esta zona. Los aficionados al esquí, el montañismo, la pesca o el
senderismo encuentran aquí un adecuado lugar de ocio donde disfrutar en
vacaciones.
LOS LAVADEROS DE LA REINA POR EL CORRAL DE TURÓN.
Los Lavaderos de la
reina en Sierra Nevada, constituyen un paraje de singular belleza durante el
deshielo, principalmente a finales de la primavera o principios del verano,
donde podemos disfrutar del espectáculo de las cascadas, chorreras, túneles de
hielo, prados, borreguiles, flora endémica, etc. El circo glacial de los
Lavaderos de la Reina recoge las aguas de la vertiente norte del Puntal de los
Cuartos, Covatillas y Puntal de Juntillas, dando lugar al arroyo Covatillas, aunque es considerado el
nacimiento del río Maitena que, traducido al árabe, significa “el que hace la
belleza”. Ruta de espectacular belleza por uno de los lugares emblemáticos de Sierra Nevada. Cuentan que la reina Fabiola de Bélgica solía
visitar este lugar de Sierra Nevada en compañía del rey Balduino, y que un día
dijo “Si una reina viniese a lavar aquí, ganaría en nobleza”. De ahí lo de
Lavaderos de la reina. El Cerrillo del
Trigo (2.678 m) se localiza en el extremo noroeste de una plataforma de
abrasión glaciar, situada entre los 2.660 y 2.750 m, esculpida presumiblemente
durante el episodio Younger Dryas, hace unos 10.000 años, en el centro del gran
circo del Lavadero de la Reina. La pequeña colina que lo conforma es como un
cerro testigo compuesto por los restos de una antigua morrena, es decir, por el
material erosionado y arrastrado por el glaciar y abandonado su frente. En la
plataforma pueden verse rocas aborregadas que en detalle muestran pulimento y
estrías. La rocas aborregadas se originan allí donde existen resaltes rocosos
más resistentes, que frenan localmente el empuje del hielo y retienen su desplazamiento.
En el borde oriental de la plataforma se encuentra una pequeña laguna. Ésta
ocupa una pequeña cubeta sobreexcavada en la propia plataforma. La mayoría de
los nacimientos de agua que alimentan los riachuelos que desembocan en la
laguna y dan origen al río Maitena se localizan en la parte alta de esta
plataforma de abrasión glaciar, allí donde desaparece el manto de derrubios
periglacial que se extiende ladera arriba hacia los Altos de la Buitrera y
Tajos Negros de Covatillas. El agua de deshielo se filtra a través del manto de
derrubios y sale donde sólo existe roca viva. Esta filtración no es muy
profunda, ya que la roca madre bajo el manto de derrubios es muy impermeable.
La lagunilla desagua por su extremo norte de un modo permanente, ya que los
aportes de agua superan su capacidad de embalse (el vaso de la laguna no es muy
profundo). Aguas abajo de la plataforma destaca la presencia de abundantes
resaltes de cuarcitas, lo que se traduce en la existencia de pequeños saltos de
agua, e incluso cascadas, cada vez que el río Maitena supera uno de ellos.
LA SAGRA CLÁSICA: COLLADO VÍBORAS-BOSQUE VERTICAL
Con esta silueta
inconfundible que destaca a lo lejos, La Sagra es la protagonista. Su mole
rocosa, salpicada con frecuencia de nieve, ha llamado siempre la atención de la
gente, por conocer sus bellos y solitarios paisajes, Desde la antigüedad, las
estribaciones de la montaña fueron lugar de asentamiento y supervivencia y las
condiciones climáticas –a veces extremas- moldearon las costumbres de todos los
seres vivos de La Sagra. De igual modo, los lugareños que habitaban este altiplano,
tuvieron que adaptarse a los rigores del entorno y aislamiento al que estaban
sometidos. Los pastores, con sus rebaños de vacas, cabras montesinas y corderos
segureños, recorrían todos los días la sierra en busca de pastos y fue así como
descubrieron, uno a uno, todos sus rincones ocultos y les fueron dando nombre a
fuentes, barrancos, collados y cumbres. Los pastores también trazaron los
senderos que unían cortijadas y aldeas, y que hoy utilizamos con frecuencia los
montañeros. Es por ello, que nos hemos esforzado todo lo posible en recuperar
los nombres antiguos que definen los paisajes de La Sagra, para que perduren en
el tiempo y en el recuerdo de los visitantes, en claro homenaje a sus primeros
pobladores. Cuando, a mediados del pasado siglo, comenzaron a llegar los
primeros montañeros a La Sagra, lo hicieron, a veces, a pie o en bicicleta y
fueron recibidos por los lugareños que siempre ayudaron al viajero,
aconsejándole los mejores caminos de subida a la montaña. Seguramente, los
pastores se vieron sorprendidos ante estas inesperadas visitas de las gentes
llegadas de lejos, que venían con interés de conocer sus tierras y subir a sus
altas montañas. Así, unos y otros, lugareños y montañeros, entablaron una
entrañable amistad al amparo del calor de la chimenea de sencillos cortijos.
Aunque algunas cosas han cambiado en las últimas décadas –el número de
visitantes ha aumentado y son diversos los motivos que los atraen a La Sagra…,
la montaña sigue siendo la misma, bella, desafiante y misteriosa. Esta tierra,
hoy sin fronteras, nos invita a caminar por ella y nos anima a conocer su
naturaleza, su historia y a sus gentes. Con el respeto y admiración que se
merece el entorno de La Sagra, nos ponemos en camino. (Ángel Ortiz Martínez)
lunes, 22 de diciembre de 2014
Posted by Vaig a Peu
LA SAGRA INTEGRAL EN INVIERNO
La ermita de las Santas Patronas Alodía
y Nunilón se encuentra situada al pie de la Sagra y es dónde permanecen las
imágenes de las Santas hasta que el lunes de pascua son bajadas al pueblo de
Huéscar. Posteriormente y después del lunes de pentecostés las imágenes son
entregadas a las autoridades de la Puebla de Don
Fadrique para
que las bajen a la puebla donde permanecerán hasta el domingo siguiente al día
de San Juan que son devueltas en romería hasta la ermita. Hijas de padre
musulmán y madre cristiana, las gemelas Nunilo y Alodia fueron educadas en el
cristianismo tras morir su padre siendo todavía muy niñas, aún estando
obligadas a profesar la fe de Mahoma. Al fallecer su madre, un pariente que
pretendía conseguir el patrimonio perteneciente a las niñas las denunció a las
autoridades y fueron hechas prisioneras en los calabozos del castillo de
Alquézar. Jalaf ibn Rasid, máximo poder musulmán de la región, fue quien las
juzgó, y viendo las intenciones del pariente y la indefensión de las niñas,
resolvió ponerlas en libertad. Pero el familiar no se contentó y las denunció
ante el gobernador de Huesca, quien las condenó a muerte. Fueron decapitadas el
21 ó 22 de octubre de 851. Dice la leyenda que tras arrojar sus cuerpos en un
lugar alejado de las murallas, las aves rapaces no los tocaron, sino que más
bien fueron sus cuidadores. Y lo más sorprendente es que a lo largo de una
noche, unos cristianos vieron destellos luminosos que salían del mismo lugar
donde fueron arrojadas las santas. La devoción a las Santas llegó a tierras
granadinas en la época de los Reyes Católicos tras la conquista de la ciudad de
Huéscar, que fue donada a Don Luis de Beaumont, conde navarro
de Lerín, como el Marquesado de Huéscar. Tras un destierro por parte del último
rey navarro Juan III de Albret, el conde de Lerín se refugió en Huéscar junto
con una gran cantidad de familias navarras, que trajeron consigo la devoción a
las Santas Alodia y Nunilo. Posteriormente, tras la conquista del reino
de Navarra, el conde de Lerín recuperó sus posesiones y regresó a Navarra, pero
muchas de las familias permanecieron en territorio granadino. De esta manera,
las Santas han llegado a ser actualmente patronas tanto de Huéscar como del
municipio adyacente de la Puebla de Don Fadrique. En esta zona reciben el
nombre de Alodía y Nunilón, más conocidas como "Las Santas", y sus
fiestas constituyen la celebración más importante de toda la comarca oscense.
MULHACÉN POR EL BARRANCO DE POQUEIRA
A pesar de ser la
imagen más fotografiada de la Alpujarra y la estampa típica de la región lo es
por méritos propios ya que reúne todos los condimentos esenciales para quien
hace una incursión en la comarca granadina: naturaleza exuberante, arquitectura
vernácula, artesanía rescatada, servicios turísticos, importante red de
senderos... El barranco del Poqueira es un verdadero ‘surco’ –del latín
porca-porcae– de agua de este caudaloso río de montaña que se despeña e irriga
con generosidad huertos y bosques, aporta la energía necesaria para el
desarrollo de sus pueblos y da unidad a un valle declarado conjunto histórico
desde 1982. Estampas cautivadoras en la Alpujarra hay muchas pero la del
Barranco de Poqueira ocupa un lugar señero. Porque si algo le caracteriza es el
marco natural que conforman, con profusión de vegetación, las arboledas y las
huertas cultivadas. Cualquier época es ideal para conocer la zona: en otoño
cuando hay un auténtico festival multicolor en las hojas cambiantes de las especies
caducifolias, sobre todo castaños cuya recogida de frutos se celebra en la zona
con la tradicional fiesta de la Mauraca; en invierno cuando la nieve pinta las
altas cumbres y se deja ver, al menos un par de días, sobre los pueblos del
Barranco; en primavera cuando el río baja caudaloso del deshielo y despierta la
savia de la floresta; e incluso en verano al dejar la nieve el paso libre hacia
las cumbres de Sierra Nevada para disfrute de los montañeros. Las especies
vegetales de alta montaña como encinas, robles y castaños dominan las lomas y
los húmedos barrancos pero este bosque primitivo también ha sido modificado
durante siglos por el hombre. En las partes altas de la sierra existen algunos
importantes bosques de repoblación de pinos. Y así parajes como el de Puente
Palo, entre Cáñar y Soportújar, se han convertido en auténticos pulmones de
verdor muy recomendables y necesarios, sobre todo, para aliviarse en los largos
y calurosos días de verano. Otro de los elementos diferenciadores de la zona es
el conjunto de huertas aterrazadas, un ingenioso paisaje rural formado por
bancales centenarios en donde se siembran hortalizas y abundan los frutales
como cerezos, castaños y nogales. Todo este paisaje, que llega hasta los 2000
metros de altitud y se encuentra ‘moteado’ por pequeños cortijos rurales es
posible gracias al sistema de acequias que se nutren del río Poqueira y de sus
helados afluentes de montaña. Un sistema tradicional, antiquísimo, que aporta
agua desde las alturas de Sierra Nevada y convierte todo este espacio natural
en un vergel como reflejan las crónicas históricas. En el mirador de la Junta de los ríos se alzan todavía, sobre un escarpe
rocoso, los restos de las murallas del castillo de Poqueyra. Antiguo hisn y
atalaya de la vieja tahá de Poqueyra que ocupa un lugar privilegiado desde el
que se tiene una amplia panorámica. Y que justifica su situación estratégica
porque domina un amplio valle, la confluencia de los ríos Poqueira y Trevélez y
las sierras circundantes. Los muros de tapial y el gran aljibe cuadrangular
quedan como testigos mudos de la importancia de este lugar que, por lo general,
pasa inadvertido a la mayoría de los visitantes, tal vez por falta de
señalización. La tahá de Poqueyra estuvo formada por los tres
núcleos conocidos más las desaparecidas alquerías de Alguastar y Beniodmín,
lugares de cierta importancia que contaban incluso con mezquita pero que fueron
abandonados tras la huída de los moriscos. Familias castellanas, leonesas y
gallegas repoblaron toda la zona en la época de Felipe II, hecho éste que sigue
suscitando polémicos equívocos sobre la controvertida etimología de estos
pueblos, con esa terminación de sonoridad galaica en -eira. Nada más lejos de
la realidad, hay que insistir, ya que los vocablos son mucho anteriores, de la
etapa mozárabe, y vienen a describir la tierra de vides y pámpanos
(pampinarius), de bueyes (bos-bovis) y el lugar que está en todo lo alto, a la
cabeza del valle (capillaria)
UNA VUELTA POR EL CERRO EMPANADAS
El Parque Natural Sierra
de Castril se encuentra ubicado al norte de la provincia de Granada. Este
espacio natural pertenece al término municipal de Castril cuyo río, del mismo nombre,
lo recorre de norte a sur. Una imagen global lo muestra como la prolongación
del conjunto estructural conformado por los macizos de Cazorla y Segura. El
carácter montañoso y las peculiaridades litológicas le imprimen unos rasgos
físicos fundamentales. El agua es su elemento más recurrente y más importante.
En las corrientes que lo pueblan habitan la nutria y la trucha común. Existen,
además, numerosos manantiales como el de Juan Ruiz, Tubos, la Magdalena o
Lézar. Al norte de Sierra Seca crecen pastizales naturales de una gran
diversidad botánica. El Monumento Natural Peña de Castril se alza en las cercanías
del parque. La orografía del Parque Natural viene marcada por la cabecera del
río Castril, cuyo extremo sur se localiza en la Presa del Portillo y el pueblo
de Castril. Su extremo norte encuentra descanso en los Campos de Hernán Perea y
el Cerro de la Penadilla o Cabeza Alta. El río se entretiene en formar, entre
sus pies y su cabeza, un valle estrecho y hermoso que pone distancia entre la
Sierra de Castril y la Sierra Seca, dueñas de cumbres de más de 2.000 metros:
Empanadas, Buitre y Cabrilla en la primera. Tornajuelos y Cerro de la Laguna en
la segunda. La orografía del interior del espacio protegido es muy abrupta. En
efecto, en un reducido espacio aparece un importante gradiente que se acerca a
los 1.300 metros de desnivel en sus puntos álgidos. Las pendientes son muy
acusadas y los relieves empinados y difíciles. Las áreas llanas son excepcionales
y siempre de dimensiones muy reducidas. Los
lapiaces, por otro lado, copian geológicamente los Badlands tan comunes en la
zona de Baza. La circulación del agua en su superficie origina cañones y encajamientos
profundos y abruptos. Por último, otro aspecto importante que no conviene
olvidar es la presencia de espectaculares y numerosas simas y cuevas que hacen
de Castril un punto de encuentro habitual de los amantes de la espeleología.
TREVÉLEZ: MULHACÉN Y LA ALCAZABA DESDE SIETE LAGUNAS
Trevélez es uno de los municipios alpujarreños sobre los que más historia se conoce. Una piedra en el monte del pueblo, con inscripciones no descifradas, posiblemente nos hable de un poblamiento anterior a la llegada de los romanos. Pero no es hasta la llegada de los árabes cuando se configura el actual Trevélez. El sistema de regadío perfeccionado por los árabes contribuyó a configurar el paisaje que hoy vemos, con cultivos en terrazas, una vega alrededor del pueblo y el núcleo de población dividido en tres barrios. Esta herencia perdura en muchos aspectos, pero sobre todo en la forma de construcción. En la época de los Reyes Católicos, y la guerra de la conquista del Reino de Granada (1482-1492), los ejércitos cristianos se adentraron en la Alpujarra, pero no llegaron hasta Trevélez. Aunque en 1492 se toma Granada, a Trevélez apenas llegaron cristianos y la población sigue siendo musulmana. En 1500 rompiendo las famosas Capitulaciones de Santa Fe, los Reyes Católicos obligan a esta población a bautizarse. De esta manera aparecen los moriscos, nombre que se designa a los musulmanes teóricamente convertidos al cristianismo, pero que profesaban su antigua religión en secreto. Las tensiones se recrudecen y finalmente estalla la cruenta Guerra de rebelión de los Moriscos (1568-1572). En Trevélez los moriscos se alzan y muchos se dirigen a la Sierra para actuar como bandoleros contra las tropas cristianas. Con la derrota definitiva de los moriscos, el rey Felipe II decide expulsarlos del Reino de Granada. Pero para evitar la despoblación del territorio se buscan nuevas personas que pueblen Trevélez. En el siglo XVII la repoblación se afianza y la vida transcurre de forma pacífica y aislada. Es a finales del siglo XVIII cuando empiezan a aparecer viajeros y exploradores en Sierra Nevada, y para ello acuden a Trevélez, lugar desde donde parten para sus viajes. Pero será en el siglo XIX cuando los viajeros románticos, especialmente los ingleses, creen un aura bucólico e idílico de esta comarca, hablando de moriscos, de leyendas y elaborando mitos que aún perduran. Trevélez es conocido a nivel internacional por la fama que le proporciona su industria del jamón. La exquisitez de dicho producto ya fue avalada por la reina Isabel II que certificó su calidad, así como la emperatriz Eugenia que lo introdujo en los menús del III imperio francés, lo que ayudó a difundir sus virtudes.
LA SAGRA POR EL BOSQUE VERTICAL
COLLADOS DE ABAJO / CORTIJOS NUEVOS / CORTIJO DEL COLLADO BLANCO / COLLADO DE LA SAGRA CHICA / CIMA OESTE / LA SAGRA / MORRO DE LAS ZAMARRILLAS / COLLADO DE LAS VÍBORAS / FUENTE DE LOS PARADORES / COLLADOS DE ABAJO.
COMPONENTES: VICENTE, PATRO, PEPE, ANTONIO Y ALEX.
ITINERARIO: Autovía E-15 a Murcia, hacia Granada, salida por la C-415 a Caravaca de la Cruz, seguir por la C-330 hasta la Puebla de Don Fadrique, coger la carretera de montaña a Huescar durante unos 12 km , setecientos metros después del Hotel Collados de la Sagra, aparcar en las casas de los Collados de Abajo.
La zona norte de la provincia de Granada está encabezada por la sombra del pico de La Sagra. A sus pies, desde los inicios de la humanidad, se han desarrollado distintas culturas que han ido evolucionando hasta configurar el paisaje que podemos apreciar hoy en día, modelado por la geología y el hombre, integrándose uno en el otro.
El viaje ha sido perfecto, hemos llegado en menos de dos horas, estamos a 0º y el día parece óptimo, la mole de la Sagra sin nieve nos espera. Hay dos grupos más preparándose para salir, pero irán por el embudo o el collado de las Víboras porque los vemos saltar la valla.
GÜEJAR SIERRA: MULHACEN Y VELETA, POR LAS ALTURAS DE SIERRA NEVADA
COMPONENTES: VICENTE, PATRO, ANTONIO, PEPE Y JOSE RAMON
ITINERARIO:
Autovía a Murcia dirección Granada, una vez en la capital seguir hacia la Alhambra/Sierra Nevada, después de unos 15 kms obviar a subida a Sierra Nevada y seguir hacia Pino Genil, Embalse de Canales y Güejar Sierra, total 360 kms.
Este bonito pueblo serrano se ubica en la vertiente noroeste del Parque Natural de Sierra Nevada, a media ladera de la Sierra del Calar y a 1.088 m . de altitud a cuyos pies discurren las aguas del río Genil. Antiguamente formaba parte del trayecto del tranvía que subía a Sierra Nevada, plagado de puentes y túneles excavados en la montaña, tenía dos paradas una en Maitena y otra en El Charcón, desde donde mañana iniciaremos la travesía.
PICÓN DE JEREZ Y CERRO PELADO
COMPONENTES: VICENTE, PATRO, PEPE Y ANTONIO.
ITINERARIO:
Autovía con salida en Guadix, a Jerez del Marquesado y por camino forestal y cortafuegos, ahora en buen estado, al refugio Postero Alto (1.880 m ).
Salimos el viernes a las 16 horas y a las 19 estábamos en Jerez del Marquesado, cervecita en la terraza del bar, observando las cumbres nevadas y recordando las anteriores subidas. También pasamos por la pequeña plaza del pueblo donde en un monolito hay un avión, en recuerdo al accidente aéreo, que el año pasado cumplió 50 años, de un avión americano que cayó cerca de las Chorreras Negras y fueron socorridos por los habitantes del pueblo. Luego tranquilamente hacemos los doce kilómetros de camino y cortafuegos hasta el Refugio.














