Posted by : Vaig a Peu martes, 12 de octubre de 2021

El río Júcar que nace en Cuenca y desemboca en Cullera, entra en tierras valencianas por Jalance, ya en su tramo medio, con dirección oeste-este y profundamente encajonado entre paredones calizos (200 – 300 m por debajo del nivel de los terrenos circundantes), con una anchura media del cañón de aproximadamente un kilómetro, por lo que este tramo se conoce como Cañones de Júcar. Está regulado por el Embalse del Molinar, en Villada de Vés (Albacete), aguas arriba y por Cortes II en Cortes de Pallás, aguas abajo y tras cuya construcción quedó inutilizado el de Embarcaderos. En el tramo del cañón, la margen izquierda se caracteriza por estar bordeada por la alineación montañosa de la Sierrecilla y la ausencia de cauces intermitentes importantes. Sin embargo en la margen derecha aparecen una serie de barrancos (Rambla de la Carrasca, Barranco de los robles, Barranco Capellanes, Barranco Gómez y Barranco del Agua), paralelos y con orientación sur-norte, que recogen las aguas desde la más retranqueada Sierra del Boquerón, hoy cubierta por aerogeneradores. En su recorrido hacia el este y al atravesar materiales geológicos más alterables, como son margas y yesos, el río se abre paso por un pequeño valle, que los pobladores han aprovechado desde antiguo para la instalación de huertas. El relieve abrupto ha dificultado históricamente la construcción de vías de acceso, lo que unido a la baja densidad de población y la casi nula industrialización, ha permitido una buena conservación del medio natural y el paisaje. Las mayores alteraciones se deben, desde décadas pasadas hasta nuestros días, a la aparición de incendios forestales y a las infraestructuras de producción de energía. En 1950 se construyó el Salto de Cofrentes, que toma el agua del Embalse del Molinar y la canaliza subterráneamente a través de un túnel de 15,5 km hasta el río Cabriel, a unos 4 kilómetros antes de su desembocadura en Embarcaderos y que actualmente sigue operativo. El camino que vamos a recorrer, que arranca del valle para adentrarse en Los Cañones, se abrió para la construcción de este túnel, y a lo largo del mismo observaremos las huellas dejadas por la obra: ruinas de edificios y los derrubios de las excavaciones. El clima propio de la zona es el Mediterráneo, caracterizado por una pronunciada sequia estival. Con un régimen térmico continentalizado, marcado por un fuerte contraste de temperaturas invierno-verano y día-noche. Sin embargo, el cañón reproduce un microclima más atemperado que permite la aparición de especies vegetales propias de zonas más cálidas, como por ejemplo el palmito (Chamaerops Humilis), así como la supervivencia de algunos pies cultivados de cítricos, algarrobos o plataneras.
CÓMO LLEGAR: Desde Alcalá del Júcar, por la AB-211 hasta Casas de Ves, donde seguiremos por la  CM-3207 hasta entrar en la Comunidad Valenciana por la CV-439 que nos llevará hasta el punto de inicio de la ruta.

COMPONENTES: VICENTE, SUSI, TERE Y PEPE.

ITINERARIO: INICIO RUTA / TÚNEL-1 / POLVORIN / TÚNEL-2 / POBLADO DEL SAPO / FUENTE LAS GOTAS / TÚNEL-3 / REGRESO POR EL MISMO SENDERO.



LA RUTA: Hoy nos dirigimos hacia la Comunidad Valenciana para hacer una ruta por el cauce del río Júcar, otro de los ríos que nutren de agua a La Manchuela. Es la ruta clásica que recorre un buen tramo de los Cañones de Júcar.

 



Amanece un día brumoso que irá despejando. Iniciamos desde un panel con los datos y peculiaridades de la ruta en medio de un entorno con abundante vegetación de pinar que puebla las laderas. Todavía no vemos el cauce.

 


Al dar la vuelta a un gran roquedo ya lo tenemos a la vista. En un principio es un cauce ancho y no muy profundo aprovechado por el hombre como huerta y cultivos, mientras en la ladera rebosa un manto de pineda.

 



En pocos pasos las paredes de nuestra ladera van cambiando. Aparece un alto peñón que poco a poco irá cambiando de forma y que ha sido bautizado por los vecinos como el Sapo y la Sapa. Las cárcavas agujerean las paredes.

 



Este camino fue trazado para realizar las obras de construcción del canal que conduce las aguas del río Júcar desde la presa del Molinar al Salto de Basta en Confrentes entre los años 1944 al 1952, con ocho años de duración.

 



Fue excavado en la ladera a una altura media del cañón bordeando todos sus contornos, lo cual nos permite una caminata tranquila con pocos desniveles y unas vistas al cauce impresionantes, en el que ahora vemos el lecho del río.

 













Llegamos al primero de los túneles excavados para salvar grandes farallones evitando pasos arriesgados sobre los terribles acantilados. Este túnel pasa por debajo del promontorio rocoso conocido como el Sapo y la Sapa. 

 



Tras este paso las miradas se amplían al fondo del cañón bajo una portentosa pared caliza vertical, la hoz del río se ensancha y permite de nuevo que se aprovechen tierras para cultivos, mientras en la otra ladera más inclinada reina el pinar.

 



En un recodo más escondido hay una vieja edificación en ruinas de varias plantas o terrazas de lo que fue el Polvorín o almacén de los explosivos que fueron utilizados para excavar los túneles y el camino de servicio. 

 



Luego viene el segundo túnel, éste más corto, pero con la peculiaridad de que tiene socavadas y tabicadas habitaciones o estancias utilizadas para aperos o descanso de los trabajadores de la época. A la salida el paisaje es brumoso pero increíble.

 



El camino hace unas cerradas curvas y en la ladera de enfrente a los pies del camino podemos ver diseminadas entre el pinar una serie de casas todas derruidas que componían el Poblado del Sapo, donde vivían los obreros durante la construcción.

 



Seguimos avanzando y antes de llegar a los pies del poblado vemos una enorme plancha rocosa. Una sendita lleva hacia las primeras casas del poblado, las mas cercanas al camino, invadidas por el pinar y matorrales.

 



Ahora viene la parte más impactante de la ruta, cuando el camino se abre paso a media altura que es mucha, de la vertical pared de la Peña del Buitre, colosal paredón calizo que con la bruma agranda su majestuosidad.

 



Hay piedras en el camino que se supone de derrumbes de poca altura de la excavación. En cada recodo intentamos averiguar si cambiaremos de repisa o seguiremos por la misma. Quedan al descubierto las vetas o capas con las que se formó la montaña.

 












La excavación ha originado espectaculares formas a su paso, creando en las partes más duras y rocosas

inverosímiles abrigos o resguardos. En una apretada curva pasamos por debajo de una puntiaguda roca sobre nuestras cabezas.

 













Y en la siguiente, han excavado una vistosa franja horizontal que sirve de abrigo o visera teniendo por encima el enorme paredón de la Peña del Buitre. En el fondo del cañón, las aguas del río Júcar fluyen plácidamente.



En el próximo tramo el barranco se abre un poco dejándonos ver el curso del agua del río a ambos lados, dada nuestra posición las panorámicas al cañón son maravillosas. Vemos en el barranco la caseta de la Fuente de las Gotas.

 



El cañón vuelve a retorcerse siguiendo los contornos de la pared roja de la Peña del Buitre. Al ver el hilo de agua que ahora recorre el cauce nos hace pensar qué caudal llegó a tener para poder excavar el cañón.

 



Mientras el sol va ganando deshaciendo la bruma, terminamos de rodear la pared de la Peña del Buitre. Cambian algo la vegetación apareciendo algunos pinos y matorral, con vistas a un cañón que se contrae y zigzaguea.

 



Al elevarnos un poco más, en la otra ladera descubrimos un paisaje abrupto, despunta la Sierra del Boquerón cubierta de un manto de pinar e invadida por aerogeneradores en su parte alta y que aporta su caudal de lluvias al río Júcar.

 



Nos queda un corto trecho para llegar al final, que es el más descompuesto, con una mínima bajada entre farallones rocosos y un fuerte recodo que ya nos deja a la vista el último de los túneles en un cañón angosto.

 



Tercer y último túnel donde finaliza la ruta lineal. También tiene alguna cueva excavada. Llegamos hasta la otra parte donde vemos el río, y después de las fotos de rigor emprendemos el regreso por el mismo camino.

 



Siempre me han gustado más las ruta circulares, pero ésta, ahora con el cielo despejado y un tibio sol, nos permite ver el cañón en su inmensidad, y para adornarlo un poco más la central de Confrentes está expulsando dos columnas de humo blanco.

 



Ahora vamos fijándonos en nuevos detalles y con la luz del sol todo se ve distinto; el cauce toma más protagonismo con la paredes de la Peña del Buitre y los aerogeneradores de la sierra del Boquerón aumentados con zoom.

 



Poco a poco atravesamos los túneles y pasando por debajo del farallón del Sapo y la Sapa finalizamos esta excepcional ruta por un paraje muy agreste de vistas espléndidas. Recomendada para gente sin vértigo y que le guste la naturaleza.

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/los-canones-del-rio-jucar-la-manchuela-89590066




RECORRIDO: LINEAL, IDA Y VUELTA.

AGUA POTABLE EN RUTA: NO.

DISTANCIA: 9,6 KM.

TIEMPO EN MOVIMIENTO: 3 HORAS.

ALTURA MÁXIMA: 502 M.

ALTURA MÍNIMA: 318 M.

DESNIVEL POSITIVO: 237 M.

DESNIVEL NEGATIVO: 257 M.

DIFICULTAD: MODERADA.

 

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