LA SILLA DEL SIT

La Sierra del Cid, se localiza en el cuadrante noroccidental de la provincia de Alicante, ocupando una extensión aproximada de 51 km² pertenecientes a los términos municipales de Petrer, Agost, Monforte del Cid y Novelda. Prácticamente la totalidad del territorio se sitúa en la comarca del Baix Vinalopó separando las comarcas de L`Alcoià al norte, L`Alacantí al este y L`Alt Vinalopó al oeste. La fisionomía de la Sierra del Cid (o el Cid como tradicionalmente se denomina) resulta emblemática para la comarca del Baix Vinalopó, con la visión de la Silla del Cid acompañada por un conjunto de lomas redondeadas denominadas Los Chaparrales. El nombre de Cid le viene por las leyendas que hay sobre las hazañas por estas tierras del mítico Rodrigo Díaz de Vivar. A grandes rasgos, se puede decir que conforma un macizo con forma de media luna, en cuyos extremos encontramos las máximas altitudes de la sierra: Alto de la "Silla del Cid" que parece tener la forma de una silla de montar a caballo, de 1.152 m y "El Cid" de 1.104 m, que hace de frontera con Monforte del Cid. Estos dos puntos están conectados por una serie de lomas redondeadas con altitudes que oscilan entre 900 m y 1.000 m, separadas entre sí por ramblas y barrancos encajados.
miércoles, 28 de noviembre de 2018
Posted by Vaig a Peu

MORRÓN GRANDE, MALVARICHES Y LAS MORRAS DE JUAN ALONSO Y DE LAS MOSCAS EN SIERRA ESPUÑA.

La comarca de la Sierra Espuña posee un amplio mosaico natural. Aquí se encuentran paisajes con sabor a vino o con perfume a bosque, de sorprendente verdor o de relajante amarillo, de extrema aridez o de frondosos arbolados. Un recorrido por estas tierras reúne un completo muestrario de la naturaleza: bosques y estepas, ríos, embalses, alta montaña, regadío y secano. Aunque la altitud media de la comarca ronda los 800 metros sobre el nivel del mar, toda ella se distribuye entre 200 y los 1.583 de la cumbre de Sierra Espuña; pero son las montañas las que mayor número de elementos originales van a ofrecer. Viajeros de a pie o en bici, a veces también los de automóvil, van a encontrar espléndidos escenarios en el murallón calizo de las Paredes de Leyva, de más de 3 kilómetros de longitud y, entre 100 y 150 metros de desnivel, los Cuchillos de El Bosque o la impresionante meseta de la Muela, a 1.554 metros. Los relieves de la comarca han sido dotados de otras formas caprichosas, las del agua: el profundo cañón del Barranco de la Hoz o el angosto Estrecho de la Algualeja son un ejemplo. Como también lo es el intrincado sistema de barrancos, cárcavas y mesetas del "paisaje lunar" de Gebas, que justifican la declaración de "Paisaje Protegido". Junto con el Barranco de Malvariche, en Totana, o la Rambla de Algeciras, en Alhama, se configuran algunos de los más representativos cauces mediterráneos: los ríos-rambla. Sierra Espuña, es un mundo de contrastes. Las diferencias altitudinales, climáticas y una vapuleada historia forestal hacen de este Parque Natural un islote de humedad en medio de un paisaje semidesértico. El bosque está principalmente dominado por el pino carrasco, aunque, sobre todo en las zonas más altas, no faltan el ródeno y el negral. El carrascal aparece a partir de los 700 metros de altitud y en algunos enclaves protegidos, como son el Valle de Leyva o el Río Espuña, podemos encontrar el roble quejigo y el arce de Montpellier. Los barrancos y otras zonas húmedas de la Sierra cuentan con bosquetes de olmos, chopos, álamos y sauces enanos. Los matorrales constituyen otra comunidad vegetal característica: Entre chaparras y lentiscos, espinos negrales, enebros y sabinas, se desarrolla un impresionante número de plantas, en muchos casos de gran rareza. Casi mil especies vegetales distintas aparecen en Sierra Espuña, más de la tercera parte de la flora regional. Mientras tanto, en los Barrancos de Gebas se sucede la continua lucha de la vegetación contra la erosión, las profundas barranqueras típicas de un suelo tan inestable arrebatan terreno a los cultivos agrícolas o forestales, a la vez que someten a un incesante cambio a los endémicos matorrales de suelos yesíferos.
sábado, 24 de noviembre de 2018
Posted by Vaig a Peu

RUTA CIRCULAR AL PANTÁ DE CREVILLENT

A diferencia de la mayoría de pantanos, el de Crevillente no tiene el aporte más o menos continuo de un río, ya que se construyó en el cauce seco del Barranc del Boig o del Bosch y es en realidad un enorme embalse donde se deposita el agua procedente del Trasvase Tajo-Segura, para posteriormente ir distribuyéndola según las necesidades. Por lo tanto el nivel de agua no depende de las precipitaciones de la zona, ni de la época del año, sino más bien de las condiciones en las que se encuentre el río Tajo y de los trasvases que sean permitidos por el gobierno. A día de hoy tenemos suerte y el pantano se encuentra prácticamente lleno, con su capacidad de almacenamiento cercano al 85%. Técnicamente hablando se trata de una presa de gravedad construida en 1985, de planta prácticamente recta con una longitud en la parte superior de 360 m. , una anchura en la corona de 12,5 m. y una altura sobre el fondo del barranco de cerca de 55 m.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
Posted by Vaig a Peu

CRESTAS DE LA SIERRA DEL MOLINO, CALASPARRA.

El término de Calasparra es bastante accidentado, estando atravesado de Este a Oeste por dos líneas de montañas casi paralelas entre las que se halla el valle del Segura, y por una serie de elevaciones de menor importancia que se extienden por su parte meridional. El terreno, en general, es ondulado, abundando los “cabezos” o cerros por entre los que corren las aguas de avenidas de los ríos Argos, Quípar y Benamor. La línea más septentrional de elevaciones se halla formada por el Cabezo Blanco (bajo el cual circula el agua desviada del río segura que forma el saldo de Cañaverosa), en el límite de Moratalla Sierra de la Virgen, para seguir por la Sierra del Puerto. La línea central arranca del Cabezo de la Doctora, sigue por la sierra de San Miguel y por la Serrata de San José y la Sierra del Molino, y se continúa hasta las inmediaciones de la vecina ciudad de Cieza. En la Meseta que enlaza la Sierra de San Miguel, con la serratilla o Serrata de San José, se halla ubicada distante 2 kilómetros del río Segura y 500 metros del río argos. Al lado sur de este río se sucede una amplia teoría de elevaciones de menor importancia, que van perdiendo en altura hacia los límites con Mula y Cehegín. Entre las dos líneas de alturas primeramente citadas, se eleva, aislado, como un cono casi geométrico en la llanura, el Cabezo Negro, formado por una masa de rocas basálticas de gran calidad que está siendo demolido para su aprovechamiento en pavimentaciones asfálticas para todas las carreteras y poblaciones de la provincia. En la ladera Oeste de la Sierra de la Virgen se halla el Santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Esperanza, patrona de Calasparra, a unos 6 kilómetros del casco urbano, que daba su origen, seguramente, a la acción milenaria de la erosión del río Segura que bordea la sierra sobre los estratos y conglomerados que forman la base de la montaña. El río, al descender, dejó al descubierto unas amplías grutas en las que la tradición y testimonio escrito que se hallaba en la iglesia parroquial y que desapareció en el incendio del templo, aseveran que se apareció la Virgen en forma de doncella a un pastorcillo que acarreaba su ganado hacia una de las grutas, en la que se halló la imagen que se conserva y venera como la Aparecida, pequeña talla de madera policromada de unos cuarenta centímetros de altura, al parecer procedente del arzón de alguno de los caballeros que durante la Reconquista anduvieron por estas tierras. La altura sobre el nivel del mar de la estación del ferrocarril es de 340,48 metros. El casco urbano tiene una altura media de 345 metros. Los picos más elevados, según el mapa levantado por el Geográfico y Catastral, son la sierra del Molino, con 829 metros, el Pico de la Palera (654 metros), la sierra de San Miguel (585 metros), la sierra del Puerto (639 metros), la Serratilla (409 metros) y el Cabezo Blanco (489 metros).
sábado, 10 de noviembre de 2018
Posted by Vaig a Peu

CUEVAS DE ZAÉN, MOLATA DE LA FUENSANTA, POBLADO CALCOLÍTICO Y DOLMEN DE BAJIL.

Las rocas carbonatadas del norte del Campo de San Juan, forman parte del sur de un sinclinal muy abierto, que forma un típico modelado en cuesta. Esta disposición en estratos con un buzamiento muy suave, ha facilitado la infiltración del agua de escorrentía en las permeables calizas bioclásticas, por tanto la disolución y Karstificación de estas rocas, cuyo máximo proceso tuvo lugar, probablemente, en el último periodo glaciar. Sus topónimos hacen referencia clara a esta composición calcárea de la roca y formas de disolución, los calares. Uno de los lugares que la Naturaleza eligió para esculpir una obra de arte, un monumento natural, con gran acierto porque se observa desde todo el Campo de San Juan, es el Calar de las Cuevas de Zaén. De hecho, es conocido y toma el nombre por las cavidades que se observan en sus laderas del oeste y el sur. Son grandes abrigos y tubificaciones kársticas, formados por el continuo proceso de disolución que afecta a las rocas carbonatadas que originan este relieve (conglomerados calcáreos y calizas bioclásticas) y por la caída de grandes bloques del techo. La precipitación de carbonatos dentro de estas cavidades ha dado lugar a espeleotemas  y travertinos, de gran interés didáctico, hoy todavía activos. Sobre estas cavidades, en la superficie del calar, existen también procesos exokársticos que han generado pequeños lapiaces, que se formaron enterrados bajo un suelo y que posteriormente fueron exhumados al erosionarse. Por supuesto todos estos procesos kársticos, se pueden observar también en zonas próximas, como en los abrigos de la pedanía de Bajil del cenajo. Dentro del carrascal de Bajil la disolución superficial a esculpido otro Lugar de Interés Geológico. En las calizas bioclásticas han modelado caprichosas formas exokársticas de varios metros de altura, aisladas, dispersas entre el laberinto arbóreo, y algunas cavidades subterráneas que son fáciles de visitar, pero difíciles de encontrar; las cuevas de los Murciguillos y de la Iglesia. La visita a las cuevas de Zaén, habitadas desde épocas prehistóricas y que hoy en día todavía se utilizan para resguardar ganado, es un espectáculo único. Desde ellas se observa el fabuloso paisaje de todo el campo de San Juan, un ejemplo magnifico para ver la simbiosis entre l evolución geológica y la propia historia del ser humano.
sábado, 3 de noviembre de 2018
Posted by Vaig a Peu

LA ERMITA DE NTRA. SRA. DEL CASTILLO Y EL MIRADOR DE LAS BARRANCAS DESDE FARIZA DE SAYAGO.

Sayago, y posiblemente, una parte de Aliste es uno de los museos etnográficos a la intemperie mejor conservados de la Península Ibérica. Su arquitectura se mantiene intacta en un escenario donde la silueta de cortinas, los cigüeñales, sus pozos de agua, los pontones que saltan los arroyos, las chiviteras, los chozos y los caseríos apiñados dan fe de una cultura integrada en un paisaje de granito, encina, brezo y escobales. Todos ellos atravesados por viejas calzadas romanas que conservan mudos, pero no ciegos, los ojos de sus puentes de piedra. Dicen que Viriato, el valiente pastor lusitano que se enfrentó a todo un imperio, habitó estos parajes, incluso hay quien señala su lugar de nacimiento en una aldea sayaguesa, concretamente, en Torrefrades. Limítrofe con Aliste, Portugal y la Tierra del Vino, la comarca de Sayago está enclavada entre los cauces del Tormes y el Duero, con una arquitectura popular de excepcional interés y un Parque Natural, el de los Arribes, que ofrece uno de los paisajes más deslumbrantes de la península. Con estos mimbres no es de extrañar que Sayago sea un destino turístico privilegiado, y que haya sido descrito como un museo etnográfico al aire libre. En esta agreste región, el internacional Duero se encuentra en todo momento vigilado por suaves bancales, trabajados en la orilla portuguesa, casi abandonados en la española. El clima mediterráneo que se disfruta en los profundos valles, de inviernos breves y suaves seguidos de veranos largos, calurosos y de escasas lluvias, ha permitido cultivar especies mediterráneas poco comunes en estas tierras como el olivo, la vid, el almendro o los frutales. Pero para poder cultivar estas importantes pendientes, los agricultores arribeños se vieron obligados a levantar imponentes bancales, terrazas artificiales que aumentaban la profundidad del suelo cultivable y evitaban la erosión producida por las lluvias que arrastraban la tierra.
miércoles, 31 de octubre de 2018
Posted by Vaig a Peu

LLUVIA. MIRADORES EN COCHE Y TREKING AL POZO DE LOS HUMOS DESDE EL PARKING.

Son Las Arribes del Duero tierras escarpadas, de cabreros y contrabandistas, de historias y leyendas en las que el Duero no sólo ha sido frontera física, sino también psicológica entre los que habitan a uno u otro lado de este internacional río, e incluso, en ocasiones, generadora de desamores y pesares. De todas las leyendas , es la de Felipe la más bella y la que da nombre a este mirador. Un pastor llamado Felipe, que acudía a diario con sus cabras a este lugar escarpado de Las arribes, a este enorme peñasco que cae vertical sobre el río , acabó enamorándose de una muchacha del pueblo portugués de Bruço a la que veía cada día a lo lejos. Desesperado por no poder llegar a reunirse con la bella muchacha debido al caudaloso Duero, con sus manos y pequeñas herramientas intentó derribar el Picón para construir un puente con sus piedras, un paso que le permitiera cruzar el río y abrazar a su amada. La imposibilidad de levantar aquel imaginario puente, de separar todo lo que les separaba hizo que el joven pastor se suicidara. La leyenda habría que datarla antes de 1840, ya que en ese mismo año ya existía una barca perteneciente a la Aduana de Aldeadávila, con la que el joven Felipe podría haber salvado el río. En la actualidad es costumbre depositar en el lugar una hoja verde o una flor para romper simbólicamente con este aislamiento. Más allá de leyendas que, en realidad no son más que metáforas que nos hablan de lo que el Duero significó hace no tanto tiempo, el Mirador del Picón de Felipe es uno de los lugares más espectaculares de Las Arribes del Duero. En su parte central las rocas graníticas o cachones caen en vertical 500 metros sobre el río, hoy en calma debido a su embalsamiento, hasta hace apenas 50 años, un río salvaje, veloz y fiero, que se abría paso a fuerza de historia a través del duro granito. Cerca de donde nos encontramos se ubica el paraje denominado Salto del Gitano. Según cuenta la leyenda que da nombre al paraje, allá por el siglo XVIII, donde el cauce del Duero se estrecha, un hombre de raza gitana, perseguido por las tropas y sin más remedio que entregarse, decidió saltar, salvando la distancia entre las dos orillas. De nuevo la búsqueda de unir la historia de dos pueblos que hasta hace siglos han vivido de espaldas y que hoy son capaces de trabajar juntos por el desarrollo y la prosperidad de una Raya que ha perdido su carácter de límite, de separación, para convertirse en punto de encuentro.

CRUCERO FLUVIAL POR EL RÍO DUERO

En el año 2007 se crea el Catálogo de Flora Protegida de Castilla y León estableciendo la figura de protección denominada Microrreserva de Flora. Después de los estudios realizados por las universidades de León y Salamanca gracias a un convenio de colaboración con la Consejería de Medio Ambiente, se ha propuesto que la Playa del Rostro tenga esa categoría para ayudar a su conservación. Es un arenal artificial asentado en un meandro del río Duero y es desde hace años, una de las zonas más visitadas de Arribes del Duero por ofrecer ser entre otras cosas el punto de partida de una magnifico y atractivo crucero por el Duero hasta la presa de Aldeadávila. También nos podemos encontrar con otras actividades como pueden ser el piragüismo. Además, para los que buscan descansar y desconectar de la rutina nos podemos encontrar con mesas y asientos de piedra donde pasar un rato en un lugar de ensueño. Para llegar hasta la playa del rostro tenemos que llegar hasta Corporario, que es una pedanía de Aldeadávila. Una vez hemos llegado a Corporario, nos tenemos que limitar a seguir las diferentes señalizaciones que nos vamos encontrando por el camino. Pero siempre extremando la precaución, puesto que hay momentos en los que la pendiente que nos vamos a encontrar es muy pronunciada. A medida que nos dirigimos hacia la playa podremos observar el paisaje característico de las arribes a un lado y a otro, teniendo en el frente el serpenteante río Duero. Veremos a los lados grandes viñedos, muy comunes por las Arribes, no en vano podemos y queremos reseñar que en esta tierra tenemos una denominación de origen propia, Arribes del Duero. Un poco más cerca de La Playa del Rostro, y por supuesto más abajo, dado que llegamos a un desvío en la carretera, tras el cual se hace mucho más pronunciado el descenso, haciéndose inaccesible la pendiente para vehículos como autobuses. Ya casi llegando, podemos disfrutar de la vista del río Duero, paseando por sus Arribes y haciendo "zig-zag". 
lunes, 29 de octubre de 2018
Posted by Vaig a Peu

MIRADORES DEL ÁGUILA, EL COLAGÓN DEL TÍO PACO Y DE LA CODE DESDE MIEZA

Los lugareños llaman “arribes” a las pendientes, a menudo repentinas y abruptas, que descienden al río, y no hay mejor definición para un espacio formado por altas planicies (penillanuras) continuamente interrumpidas por gargantas fluviales de las que son responsables tanto el río Duero como sus afluentes: Tormes, Uces, Huebra y Águeda. Cinco elementos definen el paisaje Arribes del Duero. Los medios agrícolas predominan en las zonas llanas o ligeramente onduladas de penillanura, en las cercanías de los pueblos. Los bosques dominados por la encina, aparecen relegados a manchas aisladas, muchas veces acantonadas en las escarpadas vertientes de los cañones fluviales. El matorral ocupa vastas áreas de ladera y penillanura abandonadas al uso agropecuario, con predominio de piornales de escoba blanca y abundancia de jaras de varias especies. Los ríos constituyen una de las señas de identidad del parque, aunque solo algunos tramos, ajenos a los embalses y aprovechamientos hidroeléctricos que proliferan en la zona, conservan su bosque de ribera original. Por último, los cañones y gargantas fluviales conforman los escenarios más imponentes y llamativos de Arribes, sirviendo de refugio a la fauna más representativa del Parque Natural (cigüeña negra, águila-azor perdicera, águila real, alimoche, roquero solitario).

ZAMORA

Zamora se levanta sobre un cerro estratégico, defendido al sur por el río Duero. En plena Ruta de la Plata, albergó la mansión romana de “Ocellum Duri”. La Edad Media le otorga protagonismo a la provincia de Zamora. Tres recintos amurallados poseía la ciudad en el siglo XIII. De ellos se conservan el castillo, cubos y puertas, tramos de murallas, que ofrecen bellas panorámicas sobre el Duero. El Románico: la capital concentra el mayor número de edificios románicos por metro cuadrado de una ciudad europea. Más de una veintena de iglesias románicas se esparcen por la capital, por lo que su casco antiguo ha sido declarado Conjunto histórico-artístico. La Catedral, del siglo XII, presenta cúpula escamada en piedra, sostenida por un cimborrio de influencia bizantina. De sus puertas originales sólo conserva la Puerta del Obispo, siendo añadida en el siglo XII una torre maciza de cinco cuerpos. En el interior destaca la sillería del coro del siglo XVI. Dentro del Museo Catedralicio, aguarda una espléndida colección de tapices flamencos. A su lado el Castillo, hoy Centro de Arte Contemporáneo Baltasar Lobo. Sobre el río y del siglo X, las Aceñas de Olivares y el puente de piedra del siglo XIII. Las calles de la Rúa de los Notarios y la Rúa de los Francos reflejan aún su antiguo trazado del primer recinto medieval, dentro del cual se construyeron las iglesias románicas de San Pedro y San Ildefonso y La Magdalena. Zamora vivió un importante desarrollo urbanístico y arquitectónico desde mediados del siglo XIX, cuyo punto culminante fue la etapa modernista. Entre 1875 y 1930 se elevaron multitud de inmuebles eclécticos e historicistas, otros de carácter industrial y sobre todo, un notable número de edificios modernistas. La brillantez de estos últimos ha permitido la inclusión de Zamora en el exclusivo grupo de municipios que forman la Ruta Europea del Modernismo.
domingo, 28 de octubre de 2018
Posted by Vaig a Peu

Entradas Más Visitadas

Patrocinadores:

Retales Design. Con la tecnología de Blogger.

- Copyright © Vaig a Peu - Buscando Nuevos Senderos -Metrominimalist- Template by Johanes Djogan - Blog Designed by Díez Pérez - Gráfico&Web -