Posted by : Vaig a Peu jueves, 12 de marzo de 2015

El Pilar de Tolox se encuentra en el Cerro del Pilar, a los pies del impresionante Torrecilla que, con sus 1.919 m. de altura, no solo es el pico más alto de todo el Parque Natural, sino también el más alto de Andalucía occidental. Desde su cima se puede disfrutar de impresionantes vistas del conjunto de la Serranía de Ronda, de la práctica totalidad de la provincia de Málaga, e incluso de la costa norte africana. La naturaleza caliza del entorno, bajo la acción del agua, propicia la formación de oquedades. Las numerosas cavidades y el carácter poroso de estas rocas favorecen la infiltración y acumulación de agua subterránea, que en puntos donde contacta con materiales impermeables da lugar a manantiales como el del Pilar de Tolox. Se trata de uno de los escasos puntos de agua que existen en la parte alta de esta sierra. El rumor del correr de su agua cristalina refresca el oído y es una banda sonora ideal que acompaña la contemplación del bello paisaje de la zona. Construido con grandes sillares de piedra, el agua que lo alimenta proviene de este mismo cerro. Su función original, aun hoy vigente, es la de servir como abrevadero al ganado doméstico, muy abundante hasta hace pocos años; pero hay otra fauna, en este caso silvestre, que hace un gran uso de este punto de agua. Las cabras monteses y numerosas especies de aves acuden aquí para beber, sobre todo en los calurosos días del estío. Además, las larvas de salamandra, pasan la primera parte de su vida en sus frescas aguas.
CÓMO LLEGAR: Desde Ronda, por la A-376 a San Pedro de Alcántara, entre los puntos km. 13 y 14 girar a la izquierda, por el camino que nos adentra en el Parque Natural de la Sierra de las Nieves y al Área recreativa de las Conejeras continuar por el camino unos 9,5 km hasta el  Cortijo de los Quejigales, aparcar.
ITINERARIO: CORTIJO QUEJIGALES / CAÑADA DEL CUERNO / CONEXIÓN SENDERO / PUERTO DE LOS PILONES / POZO DE NIEVE / FUENTE DEL CERRO / VIRGEN / PILONES / PICO TORRECILLA / POZO DE NIEVE / CAÑADA DE LAS ÁNIMAS / OTEADERO / 2ª CONEXIÓN SENDERO / CORTIJO QUEJIGALES.
COMPONENTES: VICENTE Y SUSI.

LA RUTA: Hemos dejado para el último día la joya del Parque Natural, su cota más alta, el Pico Torrecilla (1.919 m.). He leído bastante sobre esta ruta y casi siempre la califican de dificultad Alta o Difícil, pero hay que leer entre líneas. En invierno y con nieve, estoy de acuerdo, y en verano también, por el calor y la gente inexperta que viene de la Costa del Sol; pero en primavera es una delicia disfrutar de la umbría de los pinsapares, hablamos siempre de gente con experiencia montañera.

Antes del desayuno vemos amanecer desde la ventana del hotel. Será otro día precioso. Llegamos pronto al Cortijo de los Quejigales, pero no somos los primeros; un autocar repleto de gente acaba de llegar y parecen estar preparándose.  Aparcamos en la gran explanada antes de la cadena.


Somos los primeros en iniciar, tampoco sabemos que ruta van a hacer ellos. A unas decenas de metros después de la cadena, por un puente de madera a la derecha, cruzamos el Arroyo Cañada del Cuerno,  que ahora quedará a nuestra izquierda durante la subida. Preciosos narcisos floridos nos acompañan.

El sendero enseguida se inclina y empieza a subir por la umbría del pinsapar. Estacas de madera con marcas blancas y verdes (Sendero Local) balizan el recorrido. El primer tramo está algo embarrado, contenido con maderas apuntaladas con piquetas metálicas. La primera barrera de viejos pinsapos es contundente.

Comienzan rampas y zigzags que nos elevan con facilidad. En el Cortijo vemos el autobús y toda la gente que todavía no han iniciado. Luego comienzan largas lazadas surcando la ladera y apaciguando el desnivel. En la fresca umbría se yerguen monumentales pinsapos de gran porte.


Las lajas calizas irrumpen en el sendero y el bosque de pinsapos se espesa con grandes ejemplares de troncos enormes, también viejos tocones y troncos quebrados por fuerzas descomunales se mantienen en pie recordándonos su presencia ancestral. Vuelven las cortas y empinadas rampas para superar un enclave rocoso poblado de pinsapos.

Otra vez las lazadas nos ayudan a culminar la rocosa loma, poco a poco los pinsapos van mitigando su número y ralean en los peñascos hasta que desaparecen, es como una línea mágica marcada por la altura y que les impide traspasarla. Al salir de la umbría el ambiente es más cálido y aligeramos ropa.


Nos queda por superar la parte alta de la loma. El paisaje ha cambiado por completo, la vegetación arbórea ha desaparecido, tan solo algún insensato pinsapo se ha atrevido a traspasar la línea y lo está pagando caro; el resto de la loma está invadido por matorral espinoso. Alcanzamos el camino balizado que sube desde el Área Recreativa.

Siguiendo el camino por la izquierda, en unos cientos de metros culminamos la loma y llegamos al Puerto de los Pilones (1.750 m.) Las panorámicas son espectaculares. Tenemos el Pico Torrecillas al completo, la bruma nos impide ver el Mediterráneo, pero no el Cerro Alcazaba (1.699 m.) y Ronda.

Como en el resto de montañas de la zona, a partir de los 1.700 m. de altitud entra en escena el quejigal de alta montaña. Restos de un antiguo bosque muy manejado por el hombre a través del pastoreo intensivo y la obtención de leña. El problema principal de esta especie es que la mayor parte de los ejemplares son ya muy viejos, con escasa regeneración, por lo que se han llevado a cabo distintas plantaciones. 

El Quejigo de montaña, Quercus alpestris, es una especie cuya distribución se restringe a las Sierras de las Nieves y de Tolox, teniendo como característica principal la altitud a la que crece, es árbol de hoja marcescente, es decir que no pierde las hojas totalmente hasta que le salen las nuevas en primavera, no obstante la visión invernal que ofrecen es la de un árbol prácticamente de hoja caduca


Los quejigos nos acompañarán en este tramo con pocos desniveles, y hasta la mitad de la subida a la cumbre. Más adelante llegamos al Pozo de Nieve, donde cerraremos el círculo de esta ruta; de aquí a la cima es camino de ida y vuelta. También dejamos atrás el cruce con el sendero que viene desde el Puerto del Saucillo.


Comienza un entretenido recorrido entre lajas calizas que dan un tono gris blanquecino a todo el paisaje, salpicado por el marrón, casi negro, de los viejos quejigos deshojados y las manchas verdes de los arbustos rastreros; por dolinas, suaves repechos, vaguadas, y recónditos rincones que todavía conservan restos de nieve.

Tras bordear el Cerro del Pilar, procurar no abandonar la senda, existen por toda la zona una gran cantidad de simas y grietas peligrosas, como Sima Gems, la más profunda de la sierra. En las oquedades de las rocas de la zona se han instalado diversas imágenes, la más antigua de ellas es la imagen de la Virgen de la Victoria, Patrona de Málaga.


En el mismo conjunto se encuentra el Pilar de Tolox. Se trata de uno de los escasos puntos de agua que existen en la parte alta de esta sierra. Construido con grandes sillares de piedra, el agua que lo alimenta proviene de este mismo cerro. Su función original, aun hoy vigente, es la de servir como abrevadero al ganado doméstico.

Las vistas al Torrecilla son espléndidas, y desde esta distancia el león ya no parece tan fiero. Seguimos la senda hasta situarnos en la base del coloso para comenzar a elevarnos por sus rampas y zigzags. De lejos parece un pico pelado sin vegetación, pero los quejigos y los plantones reforestados, llenan la ladera, además, del verde matorral rastrero.

A medida que ascendemos aparecen nuevas sendas y rastros que forman un pequeño caos, lo más adecuado es seguir la senda balizada por las estacas de madera del PR, no es necesario atajar. Vamos tomando altura con mucha rapidez. Una pareja joven de extranjeros nos adelanta.

Por cómo están las rampas y lazadas, con pequeñas lajas y piedra suelta, en invierno y con nieve o hielo, hay que extremar las precauciones con material de alta montaña. Pero hoy el día es fantástico y no tenemos prisa. En los descansillos donde recuperamos resuello tenemos buenas vistas al Cerro del Pilar y el Alcazaba.


Dejamos atrás la vegetación arbórea, los declives y repechos se acortan pero se acentúan en varios grados. Las lajas calizas crecen en tamaño y presencia; el sendero nos dirige hacia un peñón plagado de ellas y que bordeamos por la derecha. Ya tenemos a la vista el pilón de la cima.


Cumbre del Pico Torrecilla (1.919 m.) máxima altitud del Parque Natural de la Sierra de las Nieves. Hacia el mar, la bruma acorta mucho las vistas; las montañas de Grazalema, la costa de África, el Valle del Genal, Sierra Bermeja, la Hoya de Málaga, la capital y el Mar Mediterráneo, Sierra Nevada, Sierra Tejeda, la Depresión de Antequera y otras.


Buscamos un lugar resguardado para nuestro almuerzo, hoy ganado a pulso. Impresionante vista a los Cerros Abanto y Alcojona con su barranco, se ve perfectamente la ruta que hicimos ayer. Cuando iniciamos el descenso llega el autobús, un montón de chavales extranjeros con un guía abarrotan la cima.

En el tranquilo descenso nos cruzamos con gente mayor extranjera, no sabemos si vienen con el autobús. El paisaje repoblado de plantones de quejigos acapara nuestras miradas. Poco a poco terminamos la bajada, y llegamos al Pilar de Tolox, donde nos refrescamos en su fuente.


Rodeamos el Cerro del Pilar y entramos de nuevo en el quejigal de alta montaña, marchamos entre los enormes ejemplares de silueta monstruosa y enmarañada. Llegamos al Pozo de Nieve de Tolox, también conocido como Puerto del Oso. Aquí cogemos el nuevo sendero siguiendo por la derecha.

Remontamos la loma y el sendero se define mejor en largas lazadas, y comenzamos a descender. El paisaje vuelve a cambiar, el matorral rastrero deja paso poco a poco a un nuevo bosque de pinsapos, el Pinsapar de la Cañada de las Ánimas; según dicen el mejor conservado de toda Ronda.

Vamos metiéndonos en la refrescante umbría del bosque. La bajada es ligera con cortas rampas y zigzags; en algunos recovecos todavía encontramos manchas de nieve al pie de los pinsapos. Es un recorrido entre majestuosos pinsapos, y como siempre, viejos tocones de ejemplares caídos.


Dentro del mismo bosque hay zonas diferentes, entramos en los Hoyos de la Caridad, aquí es un bosque puro y natural, con individuos de enorme altura y troncos descomunales, también con ese toque descuidado y salvaje, que dan los miembros abatidos o derribados por fenómenos meteorológicos, y que quedaron tal cual desde el momento del suceso.


Abandonamos el pinsapar desplazándonos en dirección sur, unos despoblados llanos con sólo pinsapos majoletos parasitados por muérdago nos conducen a un amplio carril, continuamos descendiendo  desechando todos los cruces por la derecha, nosotros siempre en bajada, siempre por el carril que va hacia el sur para llegar al Cortijo de Quejigales, fin de nuestro trayecto.

Gratificante ruta con la que hemos culminado nuestra estancia en el Parque Natural. Ahora al hotel, buena ducha, preparar los bártulos de regreso para mañana, y de nuevo a cenar a Ronda, esta vez de mesa y mantel, nos lo hemos ganado.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA EN RUTA: SI. (La Fuente de los Pilones)
DISTANCIA: 17 KM.
TIEMPO: 06:15 HORAS.
ALTURA MÁXIMA: 1.919 M. (Pico Torrecilla)
ALTURA MÍNIMA: 1.286 M. (Cortijo Quejigales)
DESNIVEL POSITIVO: 851 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 851 M.
DIFICULTAD: MODERADA.


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