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- A LA VELLA DESDE ELS PONTETS, PER EL PI DEL ALIVI, REGRÉS PER EL CAMPANAR, SERRA DE CREVILLENT.
COMPONENTES: VICENTE Y PEPE, TOMÁS, SANTI Y GINÉS.
ITINERARIO: ELS PONTETS / RAMBLA DEL CASTELLAR / VEREDA DEL HONDON / CRUCE IZQDA. / DERECHA / MIRADOR / PI DEL ALIVI-IZQDA. / BOSQUE / CRUCE DCHA / IZQUIERDA / DCHA. MOJONES / REPLÁ DEL PINS / SIMA DEL TIO CANO / POSTE INFO-DCHA. / PLUVIOMETRO / ASFALTO / LA VELLA / DESCENSO / COLLADO DE LA VELLA / BARRANC DEL QUITRÁ / DCHA. / DERECHA / SENDA IZQ. / IZQDA. / BARRANC DEL CATA / CAMINO IZQDA. / CUEVA Y CHOZOS / ENLACE CON VEREDA / ELS PONTETS.
LA RUTA: En 2017 hicimos la exigente ruta a la Vella subiendo desde el Campanar, hoy haremos algo parecido, pero en sentido contrario y sin subir a su cumbre. Hace un precioso día algo brumoso y sin aire, perfecto para caminar.
Iniciamos desde els Pontets, por la Vereda del Hondón que coincide un tramo con la Rambla del Castelar. Nos cruzamos con corredores y senderistas que vienen desde el pueblo, esta zona suele estar muy concurrida.
El camino zigzaguea al pasar por un estrecho rocoso y dejamos por la derecha el sendero que cruza la rambla cerca del antiguo transformador, en dirección al yacimiento de la Penya Negra, cuyo mirador vemos en todo lo alto.
Con la ayuda del zum distinguimos perfectamente a los pies del Puntal de Matamoros las verticales Raya del Búho y la del Pas del Soldat, por la que logramos trepar hace algún tiempo; zonas agrestes donde las haya.
Vemos arriba de la ladera derecha un chozo de piedra y una breve zona de bonitos colores terrosos ocres y rojos, con distintas vetas y capas en varias direcciones donde predominan los cobrizos. En el mapa aparece como Mina del Poble.
Dejamos la vereda por la izquierda y después de pasar un rellano cerca de una casa de campo donde hay un cruce, seguimos por la derecha ya por sendero, que suavemente comienza a elevarnos en clara dirección a la montaña.
Este primer trecho es quizás el más vertical y exigente de hoy donde tenemos que superar algo más de doscientos metros de desnivel; pedregoso y entre matorral de esparto, tomamos algún respiro contemplando el paisaje
Después de un giro a la derecha alcanzamos un mirador, un pequeño otero sobre unas rocas que nos permite largas vistas al horizonte todavía brumoso, y por los huecos entre montañas distinguimos las antenas del Monte Castro.
Viene otro tramo encrespado que tomamos con calma y extensas miradas al nivel alcanzado, donde la bruma se va disipando y vemos reflejos en el mar, también sobre la población de Crevillente y el humedal del Hondo.
Alcanzamos el Pi del Alivi, poco esbelto y dañado por los años, este viejo pino es un hito y testimonio de los senderos de esta sierra. Últimamente le han colocado un barril de plástico con agua, y por goteo le ayudan a sobrevivir.
Seguimos por la izquierda en ascenso, aunque más moderado, requiere atención al ser pedregoso, con piso rocoso y algo incómodo, pero siempre aliviado por las enormes panorámicas desde esta pequeña e intrincada sierra.
Superamos algunas lomas entrando en una pequeña zona boscosa, con un pinar delgado y poco gallardo, donde en un cruce giramos a la derecha sin dejar de subir, pero con miradas cada vez más extensas.
Otro repecho y alcanzamos la parte alta con el sendero que viene del Puntal de Matamoros al que no iremos hoy, giramos a la izquierda donde el desnivel se apacigua y nos da un respiro y grandes panorámicas.
A la derecha, dos mojones hacen de puerta de entrada a otra mancha de pinar que en unos pasos conecta con el Replá dels Pins pequeño collado sombreado donde se cruzan otros senderos, que nosotros seguimos por la izquierda.
El sendero continúa en suave descenso pasando por la sima del Tío Cano, de pequeña y oscura boca para la que es necesario material de acceso. Poco más adelante tenemos otro cruce balizado donde se une el PR-CV 109, seguimos adelante.
La bruma no termina de disiparse lo que afecta grandes panorámicas, pero ya tenemos a la vista el promontorio de La Vella con su conglomerado de antenas que tanto la afean, a cambio de hacerla visible desde cualquier punto.
Comenzamos a desviarnos hacia la derecha subiendo por una pequeña cresta donde en su parte alta se encuentra instalado un pluviómetro, que sostenido por tirantes de cable controla e informa de las pocas lluvias que caen en estas latitudes.
En descenso nos unimos al sendero principal que termina al enlazar con la carretera de servicio a las antenas, con miradas a la serra de l’Algaiat y a la población de Hondón de los Frailes. Enfilamos la carretera por la izquierda con una ponderada subida.
Es el último escollo que nos queda para alcanzar la cima, muy frecuentada por ciclistas que luego bajan a gran velocidad. Al menos todos los artilugios quedan encerrados en un apartado recinto del que nadie hace caso.
La Vella (838 m.) con su característico vértice geodésico en forma de tarta de cumpleaños de tres pisos es la máxima altura de esta sierra, afeada por las antenas, pero con unas vistas espectaculares al litoral donde el sol se filtra entre las nubes
Tras la sesión de fotos y un buen almuerzo en un rincón protegido emprendemos el regreso, enfilamos el descenso hacia el Campanar que luce esplendoroso, con las visibles sendas que llegan al collado y suben por su cresta.
Al principio, es una bajada vertical y descarnada con piedra suelta que hay que ir conteniendo. Al ser cara sur no tiene arboleda, pero sí un manto de coscoja y matorral, sobre todo esparto y romero, con una colorida alfombra de flores.
A cambio tenemos buenas panorámicas que llegan hasta Crevillente y el pantano. Poco a poco el suelo se torna más firme y pequeñas rampas amortiguan los más de doscientos metros de desnivel. La imagen del Campanar es impresionante.
Llegamos al Collado de la Vella (623 m.). Hay un diminuto Belén que todo el mundo respeta. Todavía vemos las antenas de La Vella y el desnivel bajado. Las vistas son transversales de este a oeste, con Elche diluyéndose en la bruma y el Pitcaxo reinando en la otra vertiente.
Decidimos no subir al Campanar y tomamos el sendero de la izquierda que a media ladera rodea sus faldas. Este es un bonito recorrido en leve descenso acompañados por el profundo cauce del Barranc del Quitrá.
Las miradas son para las hostiles laderas de La Vella que van cambiando de fisonomía constantemente, con verticales declives, farallones inaccesibles y barranqueras imposibles que hacen casi inexpugnable la ladera sur de esta sierra.
En el siguiente cruce dejamos por la derecha el sendero de subida al Campanar (707 m.), entrando en un leve bosquete de pinar donde la senda contonea en descenso por la ladera del barranco, cambiando de sendero por la derecha.
Poco después tomamos otro sendero por la izquierda que más adelante volvemos a dejar por otro camino a la izquierda alejándonos del Pouet de la Mel y que nos introduce en el Barranc del Cata bastante asequible pese a las piedras de aluvión.
A la izquierda del barranco, junto a una casa de campo había un sendero que ahora ha sido vallado, por lo que nos toca improvisar un desvío a golpe de GPS. Retrocedemos unos pasos para continuar por el camino de la izquierda.
Entre caminos y senderos, pasando por una cueva y antiguos chozos con miradas a la población de Crevillente logramos enlazar con la Vereda del Hondón en un punto distinto al que teníamos previsto, alargando un poco el itinerario.
Ahora solo nos que llegar als Pontets para cerrar esta ruta, con grandes panorámicas y agrestes parajes que encierra esta bonita sierra, donde con cortos recorridos se puedes alcanzar buenos desniveles.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA POTABLE EN RUTA: NO.
DISTANCIA: 10,6 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 05:30 HORAS.
ALTURA MÁXIMA: 833 M. (La Vella)
ALTURA MÍNIMA: 187 M. (Els Pontets)
DESNIVEL POSITIVO: 766 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 780 M.
DIFICULTAD: MODERADA.













































































