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- O CAMIÑO DOS FAROS ETAPA 8 CEREIXO-MUXIA, COSTA DA MORTE.
COMPONENTES: VICENTE, GINÉS Y JOSE.
ITINERARIO: CASA RURAL / ENLACE CON LA RUTA / RIO GRANDE / PRAIA DE AREA GRANDE / PRAIA DE LEIS / FARO DA PUNTA DO LAGO / PRAIA DO LAGO / PINAR-CAMPIG / MEREIXO / OS MUIÑOS / FONTE DA TELLA / RUTA DOS MUIÑOS / PRAIA DE OS MUIÑOS / MONASTERIO DE MORAIME / CHORENTE / PRAIA DE ESPIÑEIRIDO / PRAIA DA CRUZ / RESTAURANTE / IGREXIA DE SANTA MARIA / MONTE CORPIÑO / MONUMENTO A FERIDA / SANTUARIO VIRXE DA BARCA / A PEDRA DE ABALAR / FARO DE MUXIA / HOTEL.
LA RUTA: He madrugado y después de cerrar la maleta que vendrán a recoger, he preparado la mochila con previsión de líquidos y provisiones para ir tomando fuerzas durante la ruta, que hoy será algo más larga que la de ayer, que fue un agradable paseo. Salgo a hacer fotos del amanecer.
Salimos temprano de la casa rural, Julio nos ha preparado un buen desayuno y ha vuelto a encender la chimenea de leña. Nos despedimos agradeciendo su amabilidad y nos hacemos fotos junto a una tabla con el logo de los trasnos.
Giramos a la derecha, siguiendo las pintadas sobre el asfalto para que no haya dudas. Repetiremos parte del recorrido que hicimos ayer para ir al Mirador de la Furna do Sapo y conocer el punto donde conectamos de nuevo con la ruta.
Enlazamos con el sendero por la derecha, con murete al principio y luego flanqueado por los marrones helechos secos dentro de un bosque de delgados eucaliptos, que se enmaraña y cambia a altos y desgarbados pinos.
En descenso llegamos a la ribera del Río Grande, donde el camino se cierra en medio de un apretado bosque de ribera, desde el vemos todo el meandro de la desembocadura del río. Un paraíso de naturaleza en un entorno muy tranquilo que aprovechan algunas aves para alimentarse.
Al salir del bosque llegamos a pequeño prado donde desemboca un riachuelo que cruzamos para llegar a la Praia de Área Grande, que al estar con marea alta la pasamos por el sendero paralelo observándola desde arriba.
Enfrente, en la otra parte de la ría volvemos a ver la población de Camariñas ahora mucho más cercana ópticamente que Muxía, donde terminará la ruta de hoy. Normalmente, el arenal suele estar lleno de conchas de almejas y berberechos en plena recolección.
Al final de la playa el camino continúa por un sendero que nos vuelve a meter en el bosque durante algo más de un kilómetro, pasando muy cerca del pueblo de Leis al que no entramos, y alejándonos del mar para luego volver a bajar.
El camino conecta con una pista de asfalto que nos baja hacia la playa con vistas de nuevo a Camariñas y a un cercano camping. Tomamos un sendero a la derecha que nos lleva a la Praia de Leis, de tranquilas aguas cristalinas.
Desde la playa tenemos vistas panorámicas a toda la ría y al pequeño Faro de la Praia do Lago. Para llegar, caminaremos por la playa hasta las marcas verdes que indican la subida al sendero del bosque, por bajo y los acantilados no se puede.
El sendero progresa a media altura sobre la playa y esquivando los acantilados. Desde esta posición tenemos grandes vistas a la playa, al faro y a Punta da Barca en Muxía. El sendero llega hasta una casa que hay enfrente.
Faro de la Praia do Lago, situado al lado de la playa, en una punta que la separa de la playa da Barreira. Su situación marca la desembocadura del río Grande, donde se aprecian unas magníficas vistas de las localidades de Camariñas y Muxía.
Atravesamos la Praia do Lago, una de las más bonitas de la Costa da Morte, con un frondoso pinar y camping que se convierte en verano en el centro turístico del municipio. La desembocadura del Río Lago en la playa la hace un lugar muy recomendable para las familias con niños.
Salimos de la playa por asfalto, cruzando el puente sobre el Río Lago y antes de llegar al camping Lago, nos metemos a la derecha por un sendero, que normalmente está bastante lleno de silvas, camino de Merexo.
Nos metemos por la calle principal del pueblo, ahorrando bastantes metros y viendo además un núcleo rural tan típico como Merexo, con sus casas de piedra y unos habitantes que se sorprenden al ver pasar a los trasnos. Aquí se encuentra el Restaurante Casa Carmela, muy recomendable.
Al final del pueblo de Merexo salimos en dirección a Os Muíños, que durante un kilómetro y medio de carretera coincide con el Camino de Santiago, donde serán muy visibles pilones kilométricos y las cerámicas de la concha y la fecha.
Os Muiños es otra aldea típica y muy cuidada de esta Costa da Morte. Caminamos entre hórreos, utilizados para guardar las cosechas y antiguas casas de piedra buscando el desvío a la derecha que nos acercará por la ruta de los molinos hasta su playa, una de las mejores del municipio.
La Ruta dos Muíños do Río Negro es corta, pero está muy bien cuidada. Al principio de todo del paseo nos encontramos con la Fonte da Tella, fuente con agua muy fresca donde vamos a descansar un poco. A unos cincuenta metros más arriba, el río baja formando una pequeña cascada en otro rincón único.
Los molinos de agua son un símbolo emblemático de la historia y cultura gallega. Durante muchos siglos, estos ingenios hidráulicos fueron fundamentales para la economía rural, permitiendo la molienda de cereales, como el maíz y el trigo, esenciales en nuestra dieta. Construidos con piedra y techos de madera y loseta, los molinos se integran en el paisaje natural, aprovechando de los ríos y riachuelos.
El recorrido por las pasarelas de madera en lugares sombríos de los ríos, se llenan de verdín y hay que tomar precauciones al caminar sobre ellas, aunque han colocado unas rejillas de plástico, tenemos que pasar con cuidado sin que eso nos impida contemplar toda la belleza de este Río Negro, que hace honor a su nombre.
Durante el recorrido nos encontramos con varios molinos que numerados, han sido restaurados hace poco por el concello de Muxía, algunos están abiertos y en su interior podemos contemplar las grandes muelas de piedra.
Al final de la seguimos el cauce del Río Negro camino de su desembocadura. Lo vadeamos por un puente de losas y nos introducimos en un estrecho sendero entre muros invadidos por el musgo que nos lleva hasta la Praia de Área Maior o de os Muiños.
Siendo una de las más visitadas del municipio en los meses de verano. Situada en la tranquilidad de la ensenada, cuenta con todos los servicios indispensables, lo que la hacen muy indicada para ir con niños. Como muchas de las playas de esta Costa da Morte, está rodeada por una serie de pequeñas dunas con vegetación.
Para no pisar la arena de las dunas, la playa está protegida por largos tramos de pasarelas de madera que la recorren. Continuamos por un camino al final de la playa de la que salimos por una pronunciada subida. Desde aquí existe la opción de visitar el Monasterio de Moraime por el del Camiño de Santiago.
La otra opción, que es la que seguimos en este O Camiño dos Faros, es continuar por un camino que nos aleja del mar, pasando por prados y bosque de pinos, donde han talado numerosos ejemplares que tienen apilados al lado de la carretera.
Llegamos a Chorente, a partir de aquí volveremos a compartir unos kilómetros de ruta con el Camino de Santiago, siendo ésta la última aldea que nos encontramos antes de bajar hacia Muxía. Comenzamos a tener panorámicas al Faro de Vilán.
En la bajada, todas las miradas son para la pequeña península de Muxía, por un sendero perfectamente marcado que nos lleva hasta la Praia de Espiñeirido a la que llegamos en pocos minutos por pasarelas de madera.
Con la Praia de A Cruz entramos en Muxía y su Porto Pesqueiro. Es hora de comer y todavía nos queda llegar a Punta da Barca. Decidimos ir a nuestro hotel A de Loló donde nos recomienda un buen sitio para comer, y después reanudaremos la marcha.
Bien comidos y con nuevas energías cruzamos el puerto, verdadero motor económico de la población. Muxía es la novia del viento. Enfilada al norte y con la Barca como punta de esa flecha, durante los temporales la saraiva (granizo) del mar va ascendiendo por la ladera del Monte Corpiño, empapándolo todo.
Salimos dirección a la Barca, pero tomaremos un camino distinto al resto. O Camiño dos Faros sube por el campanario de Santa María al Monte Corpiño, para después bajar directos al santuario. La Igrexa de Santa María fue construida en el siglo XII. De una sola nave con cubierta de madera a dos aguas, está dividida en tres tramos por arcos transversales apuntados. Conserva su puerta románica y algunos interesantes elementos ojivales. El ábside rectangular está comunicado a través de un gran arco triunfal.
La fachada está formada por arquivoltas apuntadas. En el tímpano liso hubo un relieve que representa a la Virgen y el niño, y que hoy se puede contemplar en el interior, en el que además podemos ver la capilla del Rosario, del siglo XIV, tiene forma rectangular y está cubierta con bóveda de crucería. El campanario no forma parte de la construcción principal y está levantado sobre la misma roca. Por sus escaleras ascendemos al Monte Corpiño.
La subida se las trae, pero sin duda, merece la pena. Al llegar arriba, tenemos otro mirador más sobre Muxía y esta Costa da Morte que da tanto de sí. Giramos sobre nosotros mismos y volvemos a tener el plano completo de la etapa. Al fondo el Faro Vilán y, de frente, todo el recorrido de hoy por la Ría de Camariñas hasta llegar aquí.
Desde allí ya bajamos hacia el faro de Muxía y otro de los puntos claves de este Camiño dos Faros: el Santuario de Nosa Señora da Barca. Esta zona es espectacular para contemplar los amaneceres o el mar embravecido.
Es un edificio de culto construido para cristianizar un lugar donde se realizaban cultos paganos por los antiguos pobladores de estas tierras. La primera ermita fue construida en el siglo XII y cobra gran importancia por el hecho de ser final de etapa de los peregrinos que, después de visitar al apóstol, se dirigían a estas tierras del Finis Terrae para rendirse al pie de la Virgen y contemplar las curiosas piedras en el lugar en las que, según la leyenda, se le apareció al Apóstol Santiago para darle ánimo en su intento por cristianizar estas tierras del noroeste peninsular.
El santuario es de estilo barroco con influencias del clasicismo. El primer documento escrito que se conserva del templo es del año 1544. La capilla fue reconstruida varias veces, hasta que, a principios del siglo XVIII, en 1719, se construyó la actual, gracias al donativo de los Condes de Maceda, cuyas cenizas se encuentran en unos sepulcros dentro del santuario. Su planta es de cruz latina. Su austeridad y monotonía se rompía con la rica ornamentación de sus retablos. En su interior destacaba el retablo mayor barroco, obra del escultor Miguel de Romay en 1717. Y decíamos destacaba porque en la madrugada del día de Navidad del 2013 un rayo impactaba en un transformador cercano existente y provocaba un incendio que, debido a la hora y al viento existente, devoraba la iglesia en pocas horas y, con ella, la obra de arte de Miguel de Romay.
El culto a las piedras está muy desarrollado en la zona. Según la leyenda la Virgen llegó en barca: la vela (a Pedra de Abalar), el barco (A Pedra dos Cadrís) y el timón (Pedra do Timón) son los restos de piedra de la embarcación que merecen la pena ser visitadas. A Pedra de Abalar es un megalito de 9 metros de largo y un espesor medio de 30 centímetros que tiene la curiosidad de que abala (se balancea) cuando las gentes se suben en ella, emitiendo un ligero sonido ronco. La tradición cuenta que este movimiento se produce cuando las personas que se suben en ella son inocentes de pecados.
El Faro de Muxía no impresiona por su belleza arquitectónica pero sí por el lugar donde está situado, en la Punta da Barca, desde donde contemplamos toda la ría y el cabo de Vilán. Nos acercaremos hasta allí y daremos una vuelta a su alrededor para conquistar el quinto faro de nuestra ruta. Ya sólo nos faltan Touriñán y Fisterra.
A Costa da Morte es una tierra mágica y en momentos como estos es donde nos damos cuenta de que vivimos en un lugar privilegiado, donde todo es arte: el mar, el sol, la tierra, las gaviotas… todos se juntan para crear este paraíso en la tierra.
Nos falta el último kilómetro para rematar la etapa, donde recordaremos uno de los episodios más importantes de la historia reciente de la comarca: el accidente del petrolero Prestige. A las 15:15 horas del 13 de noviembre del 2002, el barco Prestige, un petrolero monocasco con bandera de Bahamas, lanza un SOS a 28 millas (50 kilómetros) de Fisterra. Comienza así la pesadilla.
El Monumento A Ferida en homenaje a los voluntarios y es lo primero que nos encontramos al salir de la Barca. Un monolito de 400 toneladas y 11 metros de altura esculpido en granito cuya estructura se encuentra partida por la mitad, formando una grieta que simboliza una herida sangrante. Es obra del escultor burgalés Alberto Bañuelos-Fournier, fue patrocinado por una empresa de seguros y costó 120.000 euros, entre el transporte, el alquiler de las grúas y la piedra. Finalizamos la etapa de hoy regresando al hotel.
RECORRIDO: LINEAL.
AGUA POTABLE EN RUTA: SI.
DISTANCIA: 18,3 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 6:30
ALTURA MÁXIMA: 91 M. (Chorente)
ALTURA MÍNIMA: 0 M. (Nivel del mar)
DESNIVEL POSITIVO: 495 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 532 M.
DIFICULTAD: MODERADA.





























