- Back to Home »
- Alicante , Árboles Singulares , Comtat , Cuevas , Fuentes , Rutas »
- AL RECINGLE ALT DE LA SERRELLA PER ELS FRARES Y LA COVA FORADADA, DESDE QUATRETONDETA.
CÓMO LLEGAR: Por la AP-7 A-7 hacia Albacete, salida por la A-7 en dirección Benidorm/Valencia, salida en la nº 691 San Vicente del Raspeig/Alcoy. Dirección Alcoy por la A-7. En Alcoy pasados los túneles, salida nº 442 y en rotonda dirección Benilloba, a Gorga y Quatretondeta. Han habilitado un parking a la salida el pueblo, junto a un depósito de agua.
COMPONENTES: VICENTE, CAROL, PEPE, TOMÁS Y SANTI.
ITINERARIO: QUATRETONDETA / CARRASCA DE LA TÍA SOFIA / DERECHA / CASETA DEL BALCÓ / IZQUIERDA / FONT DE L’ESPINAL / DCHA. ALS FRARES / COVA / SENDA DE LA PEDRERA / CANCHAL / MIRADOR DE LA COVA / COVA FORADADA / INTERIOR DE LA COVA / LES FRARES / FUERTE SUBIDA / COVETA / PENYETA DE LES CREU / PENYA L’HEURA / CORDAL / CRUZAR PISTA / SENDERO / RECINGLE ALT / CAMINO / DEPOSITO / COLLA DE LA CASETA DEL RETOR / SEGUIR POR LA IZQ. / SENDA DE LA IZQ. / ENLACE PR / FONT ROJA / DCHA. REGRESO / QUATRETONDETA.
LA RUTA: Vamos superando etapas, tomando fuerzas y aumentando desniveles progresivamente. Hoy tenemos el grupo al completo y se ha unido Carol. Hace un día tapado, sin aire y temperatura agradable para caminar.
Iniciamos por el camino de cemento donde está el depósito de agua y poco más adelante un pequeño espacio para aparcar. En dirección a la sierra las primeras miradas son para les Agulles y Els Frares que llaman poderosamente la atención.
Seguimos las marcas del PR-CV 24 que nos deja asomarnos a Quatretondeta que queda a nuestros pies, y al valle del Seta con la población de Balones, más al este la gran mole de la serra d’Alfaro y el comienzo del Pla de la Casa.
Después de un cruce de caminos entre cuidados bancales de olivos donde seguimos acercándonos más frontalmente a los farallones de la sierra, giraremos a la izquierda pasando por debajo de un árbol monumental.
La carrasca de la tía Sofía está ubicada en la partida de la Boria, en el camino de paso entre Quatretondeta y el Pla de la Casa, cima de la Serrella. La tía Sofía nació en 1884 en Quatretondeta. Vivió toda su vida en el pueblo, salvo un periodo que emigró a Orán en busca de mejores oportunidades, de mejores ingresos, de mejores condiciones de vida. Vivió de los frutos que daba la tierra como almendras, aceitunas y uvas. En aquella época había vides por estas tierras. Su padre compro esta partida en 1920 y la tía Sofía la heredó de su padre. La actual propietaria es su hija Sofía. Esta carrasca tiene una edad estimada de 250 años. Su altura es de 8 metros y posee un perímetro de tronco en la base de 3,14 metros y una copa de 13,42 metros.
En otro cruce, seguiremos por la derecha, por otro camino que nos acercará más a la falda de la sierra y en un recodo veremos la Caseta del Balcó, una minúscula y curiosa edificación de dos plantas con balcón exterior.
El camino se retuerce con pequeñas rampas que nos van elevando. La cercanía de la montaña nos permite distinguir las pétreas y verticales agujas y abusando del zum de la cámara vemos la entrada de la Cova Foradada.
Avanzamos superando el moderado desnivel que también nos otorga vistas desde la ombría al valle del Seta con Balones y Quatretondeta, y por encima de ellos la serra Mariola con el Montcabrer, y la serra d’Almudaina. Pasamos por arriba de las ruinas de un corral.
Alcanzamos la Font de l‘Espinar y su abrevadero, al menos hoy cae un leve chorrito, donde en verano crecía hierbabuena. También había un viejo almendro con su tronco en forma de ángulo recto y que posiblemente cayó o fue derribado.
Desde aquí, el camino se convierte en sendero y la subida se agudiza serpenteando entre un bosquecillo de pinos, en dirección a los enormes paredones. El sendero de tierra termina al conectar con la pequeña torrentera.
Con varios zigzags superamos la inestable torrentera llegando a la base de la rocosa muralla. Aquí dejaremos las señales del PR que sigue por la izquierda en dirección a la Font Roja. El trayecto de les Agulles y els Flares, está marcado como de ida y vuelta.
Nosotros vamos por la derecha hacia les Agulles y els Frares, por cómoda y horizontal senda que, con suaves ondulaciones cruza las pedreras y nos adentra en un mundo fantástico donde imaginamos murallas, catedrales y conventos.
Comienza un espectacular recorrido que atraviesa los runares cerca de la base de las paredes que forman una vertical muralla en la que podemos ver cárcavas y enormes hiedras que la trepan, antes de llegar a Els Frares.
Durante todo el trayecto por la umbría tendremos el privilegio de dilatadas panorámicas al valle del Seta con las poblaciones de Quatretondeta y Balones, así como, por el oeste a la serra Mariola con Cocentaina y Alcoy.
Les Agulles y els Frares son un conjunto de pináculos de roca de hasta 50 metros de altura que reciben su nombre porque se asemejan a un conjunto de agujas y frailes. Son formaciones calizas del periodo Oligoceno (hace entre 20 y 30 millones de años).
Estas calizas presentan líneas de fractura perpendiculares entre sí que provocan al infiltrarse el agua de lluvia, erosione las fracturas y paulatinamente las va ensanchando hasta alcanzar la morfología actual.
La tremenda erosión provoca que se desprendan fragmentos de roca en la ladera que se conocen como pedreras o runares, son formaciones muy frágiles que hay que evitar deteriorar a nuestro paso procurando no salirse del sendero.
Es un bonito trayecto que suele recibir muchas visitas, pero nosotros continuaremos un poco más hasta llegar al pie de la Cova Foradada (1.087 m.). Para subir a ella hay un corto pero inclinado tramo de incómodo runar.
En su interior tenemos que salvar un escalón y hacer una trepadita para salir por el agujero de su parte superior. No es muy complicado, pero hay que estar habituados a salvar estos obstáculos. A la salida el entorno es salvaje y asombroso.
¡Qué maravilla!, estamos dentro del convento y rodeados de Frares, esculturas pétreas de 30 o 50 metros de altura. Dejad correr la imaginación. Es fantástico. Por muchas veces que visite este lugar nunca deja de sorprenderme.
Bajar un poco y seguir los trazos de senda que nos va ascendiendo entre carrascas hasta un pequeño claro rocoso, comienza la parte más dura de la ruta por la Mallada de les Cigales. Por una empinada senda superamos el fuerte desnivel hasta un pequeño colladito desde donde se divisa en la otra parte, la caseta de vigilancia en la cumbre de la Serrella.
Debemos de seguir subiendo un tramo más por la izquierda, donde poco a poco el desnivel se suaviza hasta alcanzar el cordal de la sierra. Pateamos por su lomo hasta un mojón de piedras que marca la cima de la Penyeta de Les Creus (1.336 m.).
Continuamos por el cordal, bajando y subiendo para llegar a la Penya d’Heura (1.351 m.), con un extraordinario balcón a Aitana y a la grandiosidad del valle de Guadalest hasta el mar, y enfrente, el Recingle Alt nuestra próxima meta.
Aquí hacemos una pequeña variación y seguimos por todo el cordal de la sierra con algunos altibajos, procurando no perder desnivel, saboreando las panorámicas a la barrera montañosa dels Bardals con sus afiladas crestas.
Al norte, por encima del bosque, vemos a Quatretondeta en el vértice donde se unen las dos sierras y enfrente, en línea recta de nuevo el Recingle Alt. Hacemos una breve incursión en el bosque de pinos para enlazar con la pista forestal
La cruzamos por unos mojones que prolongan el sendero por las últimas lomas, atajando el trayecto en dirección a la cumbre, hasta el bosquete de pinos de la antecima, donde volvemos a cruzar de nuevo la pista de tierra.
Solo nos queda el último empujón por la senda protegida con estacas y cuerdas, que zigzaguea para alcanzar la caseta de vigilancia forestal que ha sido reformada y pintada. Llegamos a nuestra tercera cumbre de hoy.
El Recingle Alt o cima de la Serrella (1.359 m.) el Vértice Geodésico está a unos metros, al filo del precipicio. Desde su caseta de vigilancia forestal volvemos a extasiarnos con las infinitas panorámicas ahora a 360º.
Por variar, emprendemos el regreso por la ancha pista forestal, enlazando con la que viene el Pla de la Salvia, que seguimos por la derecha con buena inclinación de bajada protegida por cemento hasta el depósito de agua para incendios.
En el Coll de la Casseta del Retor (1.240 m.), seguimos por la izquierda durante un kilómetro aproximadamente, con vistas als Bardals, hasta otro cruce de senderos balizado donde marcharemos por la izquierda de la pista.
Este tramo de pista es más suave y al finar hace un fuerte giro derecha-izquierda lindando con el Barranc Hondo. Entre el pinar distinguimos la gran peineta rocosa que forma la cima del Pla de la Caça (1.379 m.). Enlazamos con el PR-CV 182 del Coll Borell, por la izquierda.
El sendero hace una revuelta entre paredes rocosas para llegar a la Font Roja (1.100 m.), que mantiene su caseta de distribución, su grifo manual, su repleta balsa abrevadero y dos mesas con bancos. También es un cruce de senderos balizado.
Por la izquierda de la Font Roja, nos elevamos con PR-CV 24 para rodear a media altura la Serrella, con vistas espectaculares a los runares del Pla de la Caça y entrar en la cara norte con vistas a la Val del Seta con el Montcabrer al fondo.
Descendemos cerca de los grandes paredones y junto a los runares cerramos el círculo de la ruta. Ahora repetiremos sendero en descenso hasta la Font de l‘Espinar y camino que nos baja por delante de la Caseta del Balcó, volviendo la vista atrás hacia els Frares.
Después la Carrasca de la Tía Sofia y últimas miradas al frontal de la cara sur de la Serralla y finalizar la ruta en el aparcamiento. Preciosa ruta por la Cova Foradada con un tramo bastante exigente, pero que merece la pena el esfuerzo.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA POTABLE EN RUTA: SI. (En la Font de l’Espinal y la Font Roja).
DISTANCIA: 13,7 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 5:30 Horas.
ALTURA MÁXIMA: 1.359 M. (Recingle Alt)
ALTURA MÍNIMA: 678 M. (Al inicio)
DESNIVEL POSITIVO: 839 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 822 M.
DIFICULTAD: ALTA.

























