Posted by : Vaig a Peu martes, 23 de mayo de 2023

Abu Simbel el Gran templo de Ramsés II. Los monumentos de Abu Simbel eran prácticamente desconocidos en el mundo egiptológico antes de que Johan Ludwig Burckhardt visitara el lugar en 1813. En aquel momento lo único visible del templo era su fachada más alta, puesto que el resto estaba cubierto de arena. Cuatro años más tarde, Giovanni Battista Belzoni descubrió la puerta de entrada. Entre 1964 y 1968 fue desmontado y trasladado de su emplazamiento original, unos 210 metros más allá del río y 65 metros más arriba, como consecuencia de las obras realizadas en la construcción de la gran presa de Asuán.


Anoche todos pensábamos en el gran madrugón de hoy y tras la cena nos fuimos a la cama. Pero esta mañana, a la hora del desayuno todos estábamos puntuales. Reunión en el salón, desembarco y arriba del autobús.

 



Los aproximadamente 200 km que hay desde el punto en que estamos atracamos hasta Abu Simbel por las carreteras actuales nos llevará unas tres horas de autobús. Así que, todos aprovechamos para dar más de una cabezadita.

 



A la llegada, desde el aparcamiento hasta el templo hay una buena distancia que recorremos a pie. Primero por una calzada de granito y luego por camino de tierra hasta que comenzamos a divisar el embalse de la presa de Asúan  que parece un mar que se pierde en el horizonte.

 



Poco a poco, a medida que nos acercamos vemos la gran peña rocosa,  que si nos fijamos en las fotos veremos las juntas verticales y horizontales que unen los grandes bloques que han sido trasladados uno a uno desde su ubicación original a poca distancia, hasta este lugar a salvo de las aguas.

 



La fachada del Templo de Ramsés II está dominada por cuatro gigantescas estatúas sedentes excavadas en la roca del acantilado. Estos colosos de 20 m de altura representan al rey con distintas edades e incluyen figuras nubias grabadas en la base inferior. La segunda estatúa de izquierda a derecha ha caído derribada.

 



Su madre Tuya, su esposa principal Nefertari y algunos de sus numerosos hijos también aparecen a sus pies a menor escala. El monumento está dedicado a los dioses Ra-Horajti, Amón y Ptah, así como el mismo Ramsés divino.

 



Sobre la puerta de entrada, el rey adora la figura del dios sol, Ra-Horajti, con cabeza de halcón, saludando a su vez por babuinos tallados en la parte superior de la pared. En el interior del templo, la primera sala contiene ocho pilares de Osiris distribuidos en dos filas.

 








A la izquierda, vastas estatúas representan a Ramsés con la corona blanca del Alto Egipto, mientras que a la derecha el rey lleva la doble corona de las Dos Tierras. Las paredes de esta primera sala hipóstila presentan escenas que exhiben las victorias del rey, entre las cuales destacan especialmente las de la batalla de Qadesh, mayor victoria de Ramsés. 

 



El lugar más sagrado de este templo era el “Santo entre los Santos” o santuario. Cuatro estatúas sedentes de Ra-Horajti, Ramsés II divinizado, Amón-Ra y Ptah están talladas en la roca de la pared del fondo. Dos veces al año, el 22 de febrero y el 22 de octubre, los rayos del sol penetran hasta el fondo del templo e inundan el santuario de luz. 

 



El templo de Hathor, el segundo templo excavado en la roca de Abu Simbel se encuentra cerca del Gran Templo, en dirección norte. Su estructura es similar, pero sus proporciones son menores. Fue construido en honor de la Gran Esposa de Ramsés y de la más favorecida de sus consortes, la reina Nefertari.

 



Este  monumento menor está dedicado a la diosa Hathor. La fachada del templo muestra a Nefertari a ambos lados de la entrada, de pie entre dos enormes estatúas de Ramsés. Al igual que en el Gran Templo, se muestran pequeñas imágenes de niños reales a los pies. 

 


El interior del templo es muy parecido al del Gran Templo, pero se acerca más a la escala humana. Las escenas en las paredes de la sala de pilares representan a Nefertari participando en rituales divinos con su marido ante Hathor y Mut, así como la consagración de Nefertari como reina divina. 

 








Se incluyen escenas tradicionales del Ramsés guerrero, asesinando a los cautivos. Seis pilares cuadrados –ubicados en dos filas y coronados con cabeza de Hthor- añaden un toque de suavidad y feminidad al momento. En el santuario, en la parte trasera del templo, una estatúa de alto relieve parece emerger de la pared de roca. 

 










Muestra a Hathor como diosa-vaca sagrada emergiendo de la montaña occidental. Al norte y al sur del vestíbulo se abren diversas cámaras con escenas llenas de color, que representan a Hathor en su barca sagrada. Las cámaras laterales se asemejan a una cueva, dado que está excavadas en la roca de la montaña.

 



A la salida, alejándonos un poco, tenemos la perspectiva visual de los dos templos, uno al lado del otro. Frente a los dos templos han construido una especie de anfiteatro con bancos de piedra posiblemente para algún espectáculo audiovisual. 

 












Tras otras tres horas de autobús, de regreso a la embarcación nos detenemos en Asuán para visitar una tienda de perfumes y lociones al tiempo que estiramos las piernas, después subimos a la motonave a comer y descansar un poco.

 



A la hora prevista salimos de nuevo para embarcarnos en una falúa que nos lleva a la otra orilla del Nilo, vamos a visitar un pueblo nubio del que sus habitantes fueron desalojados de su tierra natal puesto que iba a ser inundada por las aguas al ser construida la presa de Asuán. 

 



Bajo una gran lona tenemos techo para cobijarnos del sol. Durante el trayecto animan un poco el ambiente cantando al son de timbales y panderetas. Luego, como siempre te ofrecen sus productos turísticos.

 



Durante la navegación observaremos en un montículo cercano a la orilla el mausoleo del Aga Khan. En esta zona hay multitud de pequeños islotes que esquivamos por un lado u otro. Chavales jóvenes aprovechan para acercarse a la falúa con tablas de surf a pedir propina.

 



Nos acercamos a una pequeña playa fluvial donde se puede fondear la falúa y nos damos un refrescante baño en las aguas del Nilo. También se pueden alquilar camellos, pero nuestro operador no lo aconseja al no estar asegurado.

 



Navegamos un poco más hasta el pueblo nubio cerca de la orilla donde atracamos. El gobierno les ayudó a construir nuevas viviendas, casi todas son del mismo estilo y de vivos colores. Subimos por una calle a visitar una casa nubia que ya tienen contratada para estas ocasiones.

 



Nos invitan a un delicioso té con menta. También realizan tatuajes con Henna que en unos días se suelen borran. Pero lo más estrambótico es que tienen dos cocodrilos vivos en una jaula, uno es más grande, pero el pequeño que lleva la boca atada, podemos cogerlo en brazos y fotografiarnos.

 



Volvemos a la lancha y regresamos por el rio Nilo cruzándonos con varías falúas que se recrean en sus aguas. Embarcamos de nuevo en nuestra motonave. Para nosotros el día no ha terminado puesto que después de la cena tenemos la única excursión que teníamos contratada en el paquete inicial, Luz y Color en el Templo de Philae. Del grupo solo se unen a nosotros un matrimonio con su hijo mayor.

 









A la hora prevista un transfer viene a recogernos para llevarnos al pueblo de Shellal, a varios kilómetros de Asuán donde un taxi acuático nos lleva a la isla de Agilkia actual ubicación del templo de Filae. Otro transfer nos conduce a la entrada del templo.

 


Tenemos un asistente que nos espera a la entrada el templo. Las visitas nocturnas están clasificadas por grupos del mismo idioma. Llega nuestro turno, el asistente nos acompaña hasta el primer pilono donde comienza el espectáculo.

 







Luego pasaremos al segundo pilono y luego nos recogerá a la salida cuando termine para trasladarnos en transfer y barca hasta la motonave. Empieza la versión en castellano. Luces de colores llamativos, verdes rojos, amarillos iluminan los pilonos y sus fachadas al tiempo que voces en off encarnando a los personajes legendarios, El Nilo, Isis, Osiris y Orus van narrando sus epopeyas.

 



El Templo de Filae tiene una gran importancia para los egipcios ya que, según la leyenda, cuando el rey Osiris fue asesinado por su hermano, quien esparció su cuerpo a lo largo de todo el país, su esposa Isis los recogió y se refugió en la Isla de Filae para reconstruirlo.

 

Precioso espectáculo audiovisual. Regresamos a la nave pero todavía nos queda cerrar nuestras maletas para concluir este intenso día. Mañana por la tarde volaremos a El Cairo.

 

Leave a Reply

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

Entradas Más Visitadas

Patrocinadores:

Retales Design. Con la tecnología de Blogger.

- Copyright © Vaig a Peu - Buscando Nuevos Senderos -Metrominimalist- Template by Johanes Djogan - Blog Designed by Díez Pérez - Gráfico&Web -