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- DEL ALT DEL GOVERNADOR A LA CREU D’LOIX, SERRA GELADA.
CÓMO LLEGAR: Por la AP-7 hacia Benidorm, salida en la nº 648 BENIDORM (LEVANTE) CALLOSA D’ENSARRIÁ, enlazar con la N-332 y por la izquierda continuar hasta la Playa de l’Albir y a la entrada al Parque Natural de Serra Gelada.
COMPONENTES: VICENTE, PEPE Y TOMÁS.
ITINERARIO: PARKING / PARQUE NATURAL / DCHA. SUBIDA AL GOVERNADOR / OTERO / CARRETERA DE SERVICIO / ALT DEL GOVERNADOR / MIRADOR DEL FAR / DEPOSITO DE AGUA / IZQ. POR LA LOMA / MIRADOR / POZO / COLLADO / CREU D’LOIX.
LA RUTA: Nada mejor para entrenar desniveles que Serra Gelada, donde varían dependiendo del sentido en que se haga. Al ser solamente ida, recurrimos a la vuelta al autobús Benidorm-Altea, esta vez con parada en el Albir.
Los kilómetros de la ruta solamente son los de montaña, desde la entrada al Parque Natural a la Creu d’Loix, no incluimos los de la cruz a la Avda. del Mediterráneo en Benidorm ni desde el Consum al aparcamiento en l'Albir.
Iniciamos desde el aparcamiento, pasando por el punto de Información del Parc Natural. Amanece un bonito día despejado que nos permite contemplar el Puig Campana, el Ponoig, el Bérnia, y en el mar el Penyal d’Ifach.
Enseguida tomamos el desvío balizado de la derecha hacia el Alt del Governador, por sendero muy bien delimitado que se encrespa entre la pineda de la cara norte de Serra Gelada que ha sido afectada por barrenillo.
Debido a la plaga, se han talado muchos ejemplares de pino y alguien ha tenido la buena idea de dejar los delgados tocones de sus troncos, y un manitas de la motosierra los ha recortado en forma de corazones y flechas direccionales. La altura ganada nos comienza a dar preciosas panorámicas.
Es una exigente subida en un corto tramo, aliviada por rampas y lazadas bajo la protectora sombra de los pinos. En los cambios de rasante y pequeños rellanos tomamos aliento contemplando el Puig Campana, Ponoig, y monte Cabal.
A medida que subimos crece la amplitud de las vistas, en el mar abarcamos toda la bahía desde l’Albir al Morro de Toix, con el puerto de Altea y multitud de escondidas calas, y en las montañas el paisaje llega de Finestrat a Callosa.
Junto a un poste informativo hacemos un giro a la izquierda aliviando la subida y en el siguiente rellano, marcado por un gran mojón de piedras, el paisaje vuelve a inundarnos y nos muestra ya las antenas del Alt del Governador.
Tras la subida de un lomo vamos virando a la derecha, en una especie de diagonal que surca la ladera con sendero pedregoso, y hacia abajo, de Este a oeste, vistas más elevadas al paisaje copado por las numerosas urbanizaciones.
En el último tramo se acentúa el desnivel con rampas más cortas y empinadas, pero ya tenemos muy cerca el complejo de antenas y artilugios de comunicación. Nuevas miradas al mar y al Bérnia, y al oeste Benidorm y la costa hasta el cabo de Santa Pola.
Alcanzamos unas barandas de madera y la carretera de servicio, que cruzamos, para continuar subiendo por la loma, con inigualables vistas al mar, las crestas de Serra Gelada, y las inevitables antenas que afean la cumbre. Nos cruzamos con una cautelosa perdiz.
Alt del Governador (438 m.) el vértice geodésico se encuentra junto a la valla que encierra las antenas, al borde del acantilado. Ante tan poco espacio resulta complicado hacernos la foto juntos, pero lo conseguimos.
Por el borde del acantilado y pegados a la valla metálica pasamos al otro lado para posicionarnos sobre unas rocas en un bonito mirador al Far de l’Albir, recordando una espectacular subida que hicimos desde el faro bordeando los acantilados.
Retornamos al vértice y a la carretera de servicio comenzando a descender. En los buenos tiempos hacíamos la ruta de ida y vuelta desde la Creu d’Loix, por lo que hace muchos años que no la pateábamos en este sentido. Vuelven las miradas al oeste.
Ahora seguimos por la carretera de servicio durante un tramo y en las primeras vistas ya se vislumbran las olas montañosas que vamos a recorrer. Llaneamos al llegar a un gran depósito de agua para incendios.
Vemos como el gran peñón de l’Alt del Governador se va quedando atrás. Enseguida por la izquierda dejamos la carretera y subiendo por las pequeñas lomas encontramos los rastros de una senda que nos permite caminar cerca de los acantilados evitando el asfalto.
Poco después un cartel nos indica que entramos en la ruta balizada como Senda Amarilla, el sendero oficial de la travesía de Serra Gelada. Una amplia mirada al valle que une al Puig Campana con el mar y toda la costa hasta Santa Pola.
Al ser las primeras cejas montañosas las más elevadas apenas nos dejan distinguir las siguientes, y en algunos tramos nos tenemos que separar del abismo evitando riesgos. Tenemos a la vista el illot de l’Olla y muy cerca está el de la Galera, muy utilizados para las inmersiones de las escuelas de buceo.
Hasta que no superemos el largo lomo de la gran ola montañosa nos centramos en las vistas hacia atrás, donde ahora se distingue perfectamente el Penyal d’Ifach flotando en el mar a los pies de Calpe. Nos esforzamos por alcanzar la cota más alta.
Por delante ya tenemos un mar de olas terrestres que se asoman al mar. Ahora viene lo bueno, volver a bajar para volver a subir, casi siempre por sendero muy claro y marcado donde se cruzan trazos más arriesgados cerca del vacío.
Lo bonito es, mientras respiramos después de un fuerte ascenso, la contemplación del agreste paisaje superado, arropado ahora por las grandes montañas colindantes como el Bérnia que hace de muralla infranqueable.
Desde los diminutos collados entre bajadas y subidas, tenemos las mejores vistas de los abruptos abismos hasta el mar y al islote de la Mitjana que aparece a los pies del abismo con miradas laterales a los frontales cortados.
Emprendemos con cuidado la bajada más rigurosa donde comienza una barranquera al valle, a pocos metros del precipicio hay un pozo taponado y peligroso ¡cuidado! La subida es más esforzada, pero por sendero estable.
Las pocas cejas que nos quedan son más dúctiles y se patean bien. Tenemos las últimas vistas al islote de la Mitjana que aparece de nuevo por el otro lado y las motos de agua rodean. Enfilamos para superar la última de las olas.
Con miradas a Benidorm, alcanzamos un diminuto collado donde hay un gran cúmulo de piedras que la gente ha ido depositando. Junto al precipicio hay una pequeña cruz de madera con una elegía desgarradora, grabada en recuerdo a una hija.
Comenzamos a descender por una vaguada hacia el montículo de la cruz que vemos perfectamente. No es una bajada limpia, es algo enrevesada hasta que cruzamos el cauce de una barranquera y el sendero se amortigua.
La Creu d’Loix o de Benidorm (237 m.) se ha convertido en un espléndido mirador de todo Benidorm y su skyline con vistas a Alicante y Santa Pola, y donde comienza el Parque Natural de Serra Gelada. Hace varios años que prohibieron por salubridad, esparcir cenizas de personas y animales.
Aquí cerramos esta preciosa ruta de panorámicas espectaculares recorriendo sus acantilados. No menos preciar sus desniveles, puede ser muy útil como entrenamiento para travesías montañosas. Ahora seguiremos descendiendo por la carretera hasta la Avda. del Mediterráneo, en la parada del Bus a l’Albir donde tenemos el coche.
AGUA POTABLE EN RUTA: NO.
DISTANCIA: 6,9 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 3:45 HORAS
ALTURA MÁXIMA: 438 M. (Alt del Governador)
ALTURA MÍNIMA: 46 M. (En el aparcamiento)
DESNIVEL POSITIVO: 658 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 493 M.
DIFICULTAD: MODERADA









