Posted by : Vaig a Peu sábado, 1 de agosto de 2026

La Sierra del Tabayá se encuentra al Norte, se trata de una pequeña elevación montañosa de apenas 403 metros en su cota más alta y su extensión se reparte al Sur para el término municipal de Elche y la cara Norte entre los municipios de Aspe al Oeste y Monforte del Cid al Este. La partida de Ferriol encierra en su cara oriental el Pantano de Elche, y más concretamente en las faldas de esa sierra se encuentra el denominado Rincón de la Morera, antiguo vergel en el que antaño abundaban los manantiales y existían multitud de cultivos. En dicha sierra se encuentran varias minas y manantiales abastecidas posiblemente por el acuífero Colmenar, el de la Vega Baja, o cualquier otro que al menos nosotros desconocemos. Seguramente la galería de captación que tratamos hoy recoja agua de lluvia que se va filtrando por el barranco hacia donde se dirige su túnel o galería de filtración como su nombre indica. Concretamente la mina, su trinchera y la bocamina, se encuentran en monte de utilidad pública AL045, gestionado por la Conselleria con el nombre PEDRERA, FERRIOL Y CASTELLAR, con 1.153.736 m2. Desgraciadamente a causa de la sobreexplotación de los acuíferos, la mayoría de las fuentes se secaron, provocando así que desapareciera el vergel alrededor de los años 70, y con él la vegetación rupícola del lugar. Actualmente el terreno que antes ocupaba el vergel se ha convertido en un badland y cárcavas formado por areneras, limos y arcillas y con especies vegetales propias de saladares como Salsola oppositifolia y Limonium sp, además de otras características del Mediterráneo como espino negro, esparto, lentisco y bolaga. El monte Tabayá está formado por materiales limosos arenosos alternados con margas cementadas. Dada la naturaleza arenosa de la sierra y a causa de la erosión alveolar, se pueden encontrar diversos taffonis a lo largo del monte, dándole a este un aspecto peculiar en algunos tramos. Siguiendo el camino del Racó de la Morera, al lado de un gran pino piñonero y al pie de la montaña, se encuentra la “Font del Pí” o «Font de la Reina», la cual es una de las minas del lugar que aún conserva agua debido a las filtraciones más profundas de las montañas colindantes. En el tramo digamos principal o inicial de mina existe el depósito aluvial de barranco del cuaternario reciente, con una parte superior de material como arenas, gravas y roca caliza y en la inferior de los mismos materiales más cementados, con un alto parámetro de infiltración por donde circulan con mucha facilidad las aguas subálveas que en líneas de flujo se filtran a través de las paredes de piedra. Se estima que esta mina fue construida en el siglo XIX, ya que, al no disponer de recursos tecnológicos como los bombeos, la población del lugar tuvo que usar la propia pendiente del monte para extraer las aguas subterráneas, creando una galería filtrante. La mina dispone de una galería que conozcamos. En la bocamina, antes de entrar, se encuentra una gran explanada con la trinchera y los materiales que se extrajeron de la misma mina. En línea recta nos encontramos con unos 10 metros de galería, seguido aparece una bifurcación de unos 50 centímetros a la izquierda, donde se encuentra el primer pozo de ventilación y la galería de recolección a la derecha, creando un recorrido o galería casi en zigzag (unos 70 metros calculamos) siguiendo el barranco contiguo hasta encontrar los puntos de infiltración de agua, así como el segundo pozo de ventilación. Hoy en día la mina está inundada debido a la construcción de un pequeño toll o murete en la bocamina haciendo que el agua se quede estancada en el interior a modo de balsa, (o parecido a una balsa). En el muro que hace de tapón, hay un grifo que, tras su uso, con el paso del tiempo, ha provocado que se haga un pequeño camino cubierto de especies vegetales como el carrizo o juncos que lleva hasta el gran ejemplar de pino. El tupido carrizal hace de cobertura a la bocamina, habilitando que crezca un helecho, propia de sitios con agua y sombra (Adiantum capillus-veneris). A través de una muestra del agua de la mina, se obtuvieron los datos de conductividad eléctrica y de la temperatura del agua. La temperatura era de 15.8°C y la mineralización de 2.53 mS/cm. Este último dato indica que el agua no es apta ni para consumo humano ni para regadío salvo en algunas excepciones. Esta salobridad del agua puede ser a causa de infiltraciones ya que la mina no está tratada con cemento hidráulico para evitar estas, o por la influencia de los facies Keuper próximos al lugar y en general el tipo de terreno. (Texto del Blog ElcheXploreR).

CÓMO LLEGAR: Desde Elx, por el Camí dels Magros al Pantano, aparcar en la explanada donde estuvo el antiguo Molí dels Magros.

COMPONENTES: VICENTE Y PEPE.

ITINERARIO: MOLÍ DELS MAGROS / SÉQUIA MAJOR / ACUEDUCTO / CRUZAR RIO / VADEAR RIO / CENTRAL ELECTRICA / PRESA / PANTALAN / CASA DEL PANTANER / DCHA. / RESTO DE MURALLA / YACIMIENTO DEL CASTELLAR / SENDA BAJADA / CANTERA / IZQ. CARRETERA / DCHA. SENDA / DCHA. CAMINO PARTICULAR / IZQ. CAMINO / SENDA PERDEDORA / FONT DEL PI / CAMINO / DCHA. / DCHA. CAMÍ RACÓ DE MORERA / SENDA DCHA. / AL CAU / DCHA. SENDA JUMANJI / CATAS DE CANTERA /MAXIMA ALTURA / CRESTEO / DESCENDER / DCHA. CAMINO DE FERRIOL / EMBALSE / DCHA. / IZQDA. / RAMBLA / ACUEDUCTO / SÉQUIA MAJOR / MOLÍ DELS MAGROS.



LA RUTA:
 Seguimos madrugando para entrenar en zonas cercanas. Hoy indagaremos también por la franja entre el Pantano y el Cau, añadiendo nuevas variantes y senderos. El objetivo es encontrar la Font del Pi o de la Reina, con pocas referencias y por lugares poco frecuentados.

 



Iniciamos desde la explanada que ahora sirve de aparcamiento. Esta vez marchamos por la ancha pista 
paralela a la Séquia Major y que pasa por la antigua ubicación del Molí dels Magros que fue derruido. La Séquia Major que queda protegida por un muro mientras el sendero continúa rodeando la ladera.

 



Subimos una cuesta para sobrepasar dos acueductos, el más pequeño abastecía de agua al Molí dels Magros y el de mayor tamaño, de solo un arco, que atraviesa el cauce del río Vinalopó, suministraba agua en la otra vertiente.

 



En esta zona quedan a la vista las antiguas canalizaciones que perforaban la sierra para abastecer de agua a la ciudad. Bajamos al cauce del río que serpentea escondido entre los tarayes y tenemos que cruzarlo varias veces por medio de pasarelas de madera.

 



Nos vamos acercando a la amplia explanada donde está el edificio de la Central Eléctrica de 1922, ya en desuso, y a pocos pasos del espléndido mirador para contemplar el gran espectáculo de la presa del Pantano d’Elx.

 


Pese a su pequeña envergadura y el exiguo caudal que nos llega del río Vinalopó después de un recorrido de más de 90 km desde su nacimiento en la Sierra Mariola, es admirable ver su hermosa cortina de agua, hoy muy mermada, caer por rebosamiento de la presa de arco 

 



Sin quitar ojo al impresionante efecto visual de la cortina de agua, comenzamos a subir lateralmente por los inclinados peldaños esculpidos en la roca caliza, con barandas de madera y metálicas que nos ayudan a superar el fuerte desnivel. 

 


Por una puerta metálica y una rampa accedemos a la base de la Caseta del Pantaner y al propio muro de la presa, vallado por su peligrosidad, pero que nos otorga una formidable vista a ras del agua con algunas aves acuáticas.



Contemplamos el nuevo pantalán que han instalado a nivel de las aguas y que en sus 70 metros aproximadamente de longitud permite un agradable paseo admirando las represadas aguas del Pantano.

 



Regresamos a la base de la Casa del Pantaner y por su lado izquierdo entre las rocas comenzamos a subir hacia el Castellar de Morera. Apenas se intuyen los rastros en esta inclinada subida, pero las espléndidas miradas al Pantano lo mitigan todo.

 



Los rastros del sendero se hacen más visibles sobre la dura roca, escorándonos un poco a la izquierda con cuidado para no perdernos las amplias miradas al pequeño valle, con la sierra del Murón, los Algezares de Aspe y la cola del Pantano.

 



Aparecen las matas de esparto ya casi otoñales junto a los restos de lo que parece una muralla, vestigios del que fuera un asentamiento árabe de
 «Al-�Askar» (el campamento), que nos acompañan hasta la parte más elevada.

 



Nos acercamos al punto más alto, El Castellar de Morera (274 m.) esta zona está delimitada y vallada, aunque hay indicios de que han entrado a expoliar. Desde este pequeño otero tenemos formidables vistas al entorno montañoso donde sobresale el Tabayá (403 m.) y máxima altura ilicitana.

 



Por la derecha junto a la valla se inicia un tenue sendero que se va reafirmando y comienza a descender por la ladera. La senda está muy cuidada y delimitada con piedras, con grandes miradas a las pequeñas lomas y a la población de Elche.



Casi al final del descenso pasamos por una cata de cantera y el sendero desemboca en el asfalto del Camí del Pantá, que seguimos por la izquierda durante unos 150 metros subiendo la empinada cuesta, donde dejaremos el asfalto. 

 



Tomaremos por la derecha el sendero que nos desciende en un corto tramo al fondo de un ramblizo de margas arcillosas y badlands, con matorral seco y restos de bancales de viejos almendros abandonados en medio de la nada.

 



Salimos de la rambla por medio de una pequeña rampa a un camino particular que tiene una barrera y da acceso algunas casas de campo. Por la derecha nos lleva por rancios bancales. Entre dos lomas vemos varias colmenas que están activas.

 

















A derecha e izquierda ubicadas sobre lomas vemos algunas fincas que están habitadas. Poco después por la izquierda, junto a un poste eléctrico de cemento, dejamos el camino particular por otro de tierra que a veces se diluye.

 



Tomamos dirección hacia una loma con una bonita casa de campo, para luego ir virando a la derecha. el camino se convierte en senda de tenues trazos entre el matorral que nos ayuda a seguirla por dentro de una estrecha rambla con restos de bancales olvidados.

 



Los rastros se pierden al estrecharse la rambla y tenemos que girar a la izquierda subiendo un pequeño montículo donde tenemos vistas más diáfanas de nuestra ubicación. Estamos en un punto medio entre el Camí del Racó de Morera y bajo las lomas de la Senda Jumanji.



Subimos un poco más hasta que distinguimos nuestra referencia, un hermoso pino solitario al pie de una ladera. Intentamos ir en línea recta bajando y subiendo un ramblizo hasta colocarnos bajo su esplendorosa copa.

 



De poderoso tronco, a sus pies hay una pequeña charca de agua y cieno que termina en sus raíces, siendo la que lo alimenta y le da vigor. Por las huellas en el fango vemos que es utilizada como abrevadero por animales en este socarral.

 












Siguiendo el canalillo y el rastro de la vegetación que le acompaña llegamos a la boca de la mina o qanat de la Font del Pi o de la Reina. Un qanat es un túnel o entramado de túneles excavados hacia el interior de una colina con la intención de alcanzar un acuífero.

 



Debido al matorral que obstruye la entrada de la mina apenas podemos ver nada, tan solo un débil hilillo de agua que mantiene el canalillo hasta el pino. Para el regreso tomamos el camino de la derecha mucho más claro.



Al poco se convierte en sendero y hace una comba hacia la izquierda en suave desnivel. Nos pasea a pie de monte entre ancestrales y baldíos bancales con muretes de piedra seca. Mirando hacia atrás vemos el pino solitario y una de las fincas.



Nos vamos acercando al Camí del Racó de Morera, hacemos un giro a la derecha y subimos una rampa para seguirlo por la derecha. Ahora podemos contemplar perfectamente la ubicación de la Font del Pi localizando el gran pino.

 



El Racó de Morera fue un antiguo vergel en el que antaño abundaban los manantiales y existían multitud de cultivos. Actualmente el terreno que antes ocupaba el vergel se ha convertido en un badland y cárcavas formado por areneras, limos y arcillas.

 



Después de las últimas casas de campo dejamos el camino por la derecha, tomando un sendero que nos desciende al principio, para luego comenzar a subir pausadamente superando una pequeña vaguada. El sendero es más corto y dócil que el pedregoso camino.

 



Finalizamos en un cruce de senderos, de frente nos llevaría al Cau, por la derecha al aparcamiento y la carretera de Ferriol, y más a la derecha, marcado por la cruz del PR, el inicio de la Senda Jumanji que vamos a utilizar para el regreso.

 



La Senda Jumanji, muy transitada por ciclistas y runners, es muy visible y comienza a subir por la loma en dirección a unos esporádicos pinos. Mirando hacia atrás, no vemos el Cau, pero sí como asoma el Tabayá por detrás de su loma.

 



La parte alta es muy rocosa y en varios puntos encontramos excavaciones y catas de cantera, luego el sendero atraviesa un bosquete de pinos de poco porte y remonta para alcanzar el cordal de la sierra el cual no abandonaremos en todo el recorrido.

 



Con espléndidas vistas a las dos vertientes comenzamos un largo recorrido de subidas y bajadas constantes, de loma en loma que apenas se diferencian unas decenas de metros de altitud de una a otra, un gran entrenamiento para nuestras piernas.

 



Ninguna de las lomas tiene nombre en los mapas, pero una de ellas destaca un poco sobre las demás (326 m.) y que será la máxima altura alcanzada hoy, otorgándonos extensas panorámicas a las dos vertientes.

 



Tenemos constantes miradas a la ciudad de Elche, a la que le preceden muchas lomas peladas sin arboleda. La senda atraviesa, siempre por la parte más elevada, varios cerros rocosos, una especie de cresteo fácil de transitar.

 



Hoy no acabaremos toda la senda y nos desviaremos por la izquierda haciendo un fuerte descenso entre rocas planas, subiendo una especie de tobogán a otro montículo menor, donde observamos a pie de loma el gran pino de la fuente.

 



El descenso continúa de loma en loma hasta alcanzar la carretera de Ferriol que seguiremos por la derecha durante unos 650 metros, donde la dejaremos por la izquierda, quedando a la derecha el Camino a Bonavista, junto al embalse metálico para incendios.



Nuestra intención era incluir en el regreso el Aigua Dolça y Salá, pero tenemos pocas referencias para llegar y por el horario, lo dejaremos para otra ocasión. Este sendero es un atajo para no patear asfalto y caminar más cómodamente.

 


Enlazamos de nuevo con el Camino de Ferriol por la izquierda apenas unas decenas de metros para dejarlo definitivamente por la derecha, entrando en un camino de tierra balizado con dos postes de madera y coto privado de caza.

 



Pasamos por delante de una casa derruida y el camino continúa hasta introducirnos en una rambla de bajas paredes de piedra caliza muy erosionada, formando cárcavas y recovecos. Intuimos el final del recorrido al ver algunas casas.

 



En una curva con matorral, algo de cañaveral y viejos algarrobos pasamos por debajo de uno de los dos arcos de un antiguo acueducto que cruzaba la rambla. El sendero se estrecha entre el carrizal y el matorral alto.

 



Salimos a un rellano cerca de un grueso muro de piedra que resguarda el paso caudaloso de la Séquia Major que por la izquierda se separa del cauce del Ríu Vinalopó camino del Aigua Dolça y Salá y la ciudad d’Elx.

 



Caminamos un corto tramo por el asfalto del Camino de Elche al Racó de Morera para cerrar la ruta en la explanada del Molí dels Magros. Ha sido un buen trabajo de investigación para encontrar el Qanant o Mina de la Font del Pi.






RECORRIDO: CIRCULAR.

AGUA POTABLE EN RUTA: NO.

DISTANCIA: 11,1 KM.

TIEMPO EN MOVIMIENTO: 4 HORAS.

ALTURA MÁXIMA: 307 M. (En la Senda Jumanji)

ALTURA MÍNIMA: 107 M. (En la Séquia Major, al final de la ruta)

DESNIVEL POSITIVO: 442 M.

DESNIVEL NEGATIVO: 451 M.

DIFICULTAD: MODERADA

 

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