Posted by : Vaig a Peu sábado, 21 de marzo de 2026

Según la leyenda, los Hermanos de la Luz nacen de la unión de un grupo de anacoretas que se refugiaban en los abrigos rocosos del entorno de su actual ubicación, pudiéndose observar aún hoy en día la Cueva de la Hiedra, donde al parecer habitaba el Hermano Miguel de la Soledad, primer Hermano Mayor de la congregación, que junto con la cueva de Santa Bárbara, hoy día desaparecida, y la ermita del Santo Espíritu, formaban las moradas originarias de éstos, donde permanecieron hasta la construcción del convento hacia finales del siglo XVII. La cueva de la Hiedra está situada a unos doscientos metros del convento, a media altura de la sierra, mirando hacia el Sur. Tiene seis metros de profundidad por cuatro de anchura y cuenta con un pequeño habitáculo adjunto. En el interior de la cueva hay varios bancos tallados en la roca a modo de grada, mientras que uno sólo recorre los laterales. El Hermano Pedro de la Santísima Trinidad decide fundar el monasterio e iglesia, llevando a cabo la plantación del olivar y la pinada frente al mismo, para lo cual solicitó del Ayuntamiento de Murcia los terrenos y de esta manera pasó a ser el patrono de esta fundación. En 1696, el Obispo Fernández de Ángulo, concedió a los ermitaños levantasen un oratorio que es la actual iglesia del monasterio que se abrió al culto público el 20 de noviembre de 1701. La iglesia hecha de nueva planta en el tiempo que indicamos fue reformada posteriormente, como afirma Fuentes y Ponte en su obra 'Murcia mariana', señalando lo siguiente: 'Las últimas obras con que se han terminado completamente la iglesia y el monasterio, las comenzó en 1858 el hermano mayor Andrés de la Cruz¿En 1865 fue el hermano mayor Beltrán de Ntra. Sra. de la Luz, quien continuó las obras de ensanche del monasterio e iglesia, terminándolas en 1867 el hermano mayor Juan de San Joaquín, las cuales consistieron en la prolongación de la antigua iglesia edificando presbiterio, altar mayor y camarín para la titular, crucero espacioso con altares y camarines a cada lado, coro bajo en el plano del presbiterio para rezar horas y preces del instituto de la comunidad'. Fuentes y Ponte señala que sobre el dintel de la puerta de entrada 'están tallados en un sillar los blasones del Exmo. Ayuntamiento de Murcia, indicando que él es el Patrono del edificio y las fincas accesorias'. Hoy en día en su lugar están colocados los corazones de Jesús y María. Respecto al hecho de que el Ayuntamiento de Murcia sea propietario de los terrenos en que se asienta el convento, decir que es así desde la época de la exclaustración. Por efectos de sucesos políticos, los hermanos fueron obligados a dejar el hábito talar blanco y el escapulario pardo y a vestir de paisanos, siendo luego arrendatarios del Ayuntamiento, pagando al erario público una pequeña renta. En cuanto a la zona de Clausura podemos remitirnos al libro de Juan Torres Fontes titulado Batiburrillo Murciano, donde realiza una labor de recopilación de carácter histórico-costumbrista, recogiendo, entre otros, un texto de Andrés Sobejano escrito en 1918 sobre La Luz, en el que el autor hace alusión al convento escribiendo lo siguiente: 'El convento es pobre y aseado, de irregular distribución, y ha sido edificado y ensanchado dentro de sus reducidas dimensiones, en épocas distintas. Desde el tiempo de Belluga en que se hicieron cuatro cuerpos de fábrica con algunas galerías, se fue agrandando considerablemente, hasta el 1858 bajo el H. Andrés de la Cruz que levantó con el importe de limosnas el cuerpo de obra que se ve a Levante; pasando por el mando de los H. H. Tomás de la Trinidad y Diego de la Purísima Concepción que unieron la casa con la Iglesia, obraron los aposentos y cuadras del parador y rodearon de tapias el huerto Este, con amplia balsa y lleno siempre de flores y frutas, complementa el convento cuyos largos corredores adornados de algunos lienzos (más interesantes por sus asuntos devotos que por sus méritos) sus encaladas celdas, austeros patinillos y demás dependencias' Los Hermanos de la Luz, han constituido siempre una congregación modesta. Se mantenían de los productos de sus tierras, de la limosna y de las escasas ganancias de sus industrias y servicios. En la actualidad la congregación se encuentra al borde de la desaparición por falta de vocaciones, quedando como único habitante de este convento el hermano Manuel del Santísimo Sacramento.

CÓMO LLEGAR: Por la AP-7 hasta Murcia, continuar por la MU-33, tomar la salida 143B hacia Santo Ángel, seguir por la Avda. de Santa Catalina. Continuar hasta C. de la Luz en Santo Ángel y al Eremitorio de Nuestra Señora de la Luz. Hay sitio para aparcar.

COMPONENTES: VICENTE, PEPE Y TOMÁS.

ITINERARIO: EREMITORIO / DCHA. INICIO SENDA / SENDA DE LA TUBERÍA / MIRADOR DE LAS NAVETAS / CUEVA DEL AGUA / IZQ. SENDA VETERAMOS 92 / DCHA. / PICO DEL RELOJERO / BAJADA SENDA DEL CERILLAR / COLLADO DEL CERILLAR / SENDA MURALLAS DE KING KONG / IZQDA. / COTA 600 M. / COTA 575 M. / VISTAS CRESTAS MURALLAS / MURALLAS Y ABRIGOS / CORDAL MURALLA DE KING KONG /SENDA BONITA / MIRADOR SENDA BONITA / SEGUIR CAMINO / SENDA CAÑADA HONDA / RECTO SENDA DE BAJADA / SENDA-UMBRÍA DE LOS SANCHEZ / RAMBLA DE LOS SERRANOS / MIRADOR DE CAÑEJAR / VISTAS A MURALLAS Y PANOCHA / SENDA DEL CAÑEJAR / DCHA. / CRUCE DE CAMINOS / MIRADOR DE LAS NAVETAS / IZQDA. SENDA DE BAJADA / SENDA DE LA PITERA / EREMITORIO.



LA RUTA:
 Volvemos al Parque Regional el Valle y Carrascoy en nuestra vecina Murcia, para realizar una de sus rutas clásicas por el Relojero y las Murallas de King Kong, pero como siempre introduciendo alguna variante, que esta vez será el inicio por el Eremitorio de la Luz.

 



Primer día de primavera con un cielo tapado, sin aire y con la humedad de las lluvias de ayer. En el Eremitorio y edificios adyacentes todo está en calma; sobre uno de los tejados distinguimos la antena del Carrascoy.

 



Iniciamos por la carreterita en suave ascenso dejando el Eremitorio atrás, y con bonitas vistas a una finca en lo alto de una peña, con nubladas miradas a los pueblos de El Valle y a la ciudad de Murcia algo más apartada.

 



Enseguida dejamos el asfalto subiendo por la derecha a un marcado sendero en la ladera de la sierra, es muy visible y pateado, que se abre paso entre un pinar afectado por la 
plaga del coleóptero de nombre «tomicos destruens» conocido comúnmente como barrenillo de los pinos.

 



Desgraciadamente la plaga está muy extendida y acaba con muchos ejemplares. El sendero recorre a media altura la ladera evitando un tramo de la carretera, luego vuelve a ella junto a un poste informativo que seguimos por la derecha.

 



Otro poste indica un desvío por la derecha que obviamos, y un poco más adelante, justo antes de cruzar el puente sobre el Barranco del Sordo, giramos a la derecha tomando la Senda de la Tubería, marcada por dos grandes piedras.

 



Este será el punto en común donde se cierra el círculo de la ruta. Comienza un exigente ascenso que nos eleva por el maltrecho pinar con grandes rocas al principio siguiendo la ladera del barranco con nueva vegetación de matorral.

 



En algunos claros, cuando el cauce del encajado barranco se abre, nos permite vistas al poblado pinar de las laderas de enfrente, al tiempo que vamos esquivando por ambos lados los troncos de los pinos caídos.

 



Conforme aumenta la pendiente se estrecha el barranco y queda más patente la acción erosiva de las aguas de correntía. Con pequeñas rampas sorteamos zonas rocosas nos dejan ver la otra ladera y en algún hueco, nublados trozos de El Valle.

 



Un giro a la izquierda y el sendero nos lleva hasta la Cueva del Agua que dado el gran socavón que tiene está tapiada. Aunque he leído que tiene una entrada libre en la otra parte que se puede acceder por una estrecha mina.

 



Seguimos en ascenso y rodeamos un montículo para conectar con la Senda Tierra Roja, por el color del suelo por la izquierda, continuando hasta un nuevo cruce de senderos balizado, por la derecha hacia el Pico El Relojero.

 



A medida que vamos ascendiendo y superando pequeñas cotas rocosas se amplían las nubladas vistas sobre El Valle, y en el otro extremo, rescatamos con el zum la característica silueta de la Panocha y la de Columbares.

 



Enfilamos el tobogán de corta subida pero inclinada, con largas miradas a la muralla de King Kong completa y los pueblos de El Valle. Las antenas de la cima no dejan de crecer y ocultan el pilón del punto geodésico.

 



Cumbre del Pico El Relojero (604 m.). Fea, como todas las cumbres infectadas de antenas y artilugios. Fotos de rigor viendo el rectilíneo y ondulado sendero sobre el cordal de llegada. Este es un punto muy frecuentado por ciclistas. Vistas al Carrascoy.



En el descenso utilizamos la Senda del Cerillar, desviándonos luego a la izquierda hasta el Collado del Cerillar, tomando por la izquierda una sinuosa senda entre pinos que por la cuerda de la Solana del Cerillar nos llevará por toda la cresta de las Murallas de King Kong.

 



En el primer cruce seguimos por la izquierda dejando atrás las antenas de El relojero y por delante una amplia visión del trazado del ondulante sendero que recorre la parte alta del cordal con la silueta de Columbares al final.

 

Comienza el recorrido por el fluctuante y sinuoso sendero que recorre las fortificadas Murallas de King Kong. La primavera da color con sus arbustos, que con la erosionada piedra calcárea de un ocre rojizo hacen un bonito contraste.

 

Caminamos por el borde del escarpado precipicio, donde encontramos multitud de formas, oquedades, viseras, arcos, riscos, espolones, verticales miradores, todos de redondeados aspectos que miles años de persistente erosión han moldeado en la rojiza roca calcárea. 

 

No dejamos de hacer fotos en los dos kilómetros largos de impresionante recorrido. Fijamos un punto para comer en una protegida roca cercana a la senda y con todo el paisaje por recorrer ante nuestros ojos. Merecido relax comentando la sorprendente ruta de hoy.

 

Proseguimos la marcha que nos acerca a uno de los puntos más bonitos de la muralla, donde el sendero baja y sube haciendo una gran curva junto al abismo, y podemos distinguir un espolón adosado a la pared del acantilado, que tiene todo el aspecto de un gran simio erguido con una cabeza majestuosa, mirando a la Cresta del Gallo y al El Relojero.

 

Arribamos a unos arcos naturales de piedra producidos por la erosión, en los que obtenemos bellas vistas verticales de los tramos recorridos. Luego seguimos el oscilante sendero que esquiva un barranco y tenemos otra bonita panorámica de los perfiles de la desgastada cresta, con la diluida silueta de Columbares al fondo.

 

En una pequeña vaguada, marcada con un mojón, comienza el descenso por la izquierda. Con una serpenteante senda que entre los pinos atraviesa la Umbría de los Sánchez, uniéndose a la Senda Bonita que viene desde el Garruchal. Llegamos a un despejado otero con buenas vistas a la Muralla flanqueada por pinos.

 

Culminamos el descenso conectando con la Senda de la Cañada Honda, Marchamos por la izquierda durante un trecho, hasta que en una curva pronunciada enlazamos con otro camino por la derecha en suave descenso.

 

El camino se va estrechando entre bancales de olivos. Vemos la casa amarilla y rodeamos su montículo por la izquierda, entre cipreses y algunos pinos hasta llegar al lecho de la Rambla de los Serranos donde seguimos su curso.

 

Por el cómodo sendero iremos ascendiendo hasta el Mirador del Cañejar con grandes panorámicas a la gran barrera de las Murallas de King Kong por las que antes hemos pateado todo su cordal y a la Panocha que desde este lado parece distinta.

 

El ascenso por la Senda del Cañejar se encrespa y nos hace esforzarnos, reconfortados por el precioso matorral de flores amarillas que nos acompaña. El resto de las laderas rebosan de verde pinar hasta El Relojero, que volvemos a ver a nuestra derecha.

 

Es una delicia primaveral marchar por esta senda, aunque sea en ascenso, parece que estemos abriéndonos paso dentro de un mar de flores amarillas. Vemos como el pinar alcanza hasta la base de las Murallas.

 

En la parte alta el sendero se une a un camino por la derecha, y poco después en un cruce, continuamos por la izquierda, por otro sendero que cruza la loma del Morro Redondo, rala en pinar, pero con gallardos ejemplares.

 

Llegamos al Mirador de las Nevetas, protegido con muros de piedras y con un panel descriptivo de las extensas panorámicas que el nublado cielo nos acorta e impide ver Sierra Espuña, tan solo los pueblos de El Valle y El Relojero, ahora a la izquierda.

 

Enfrente, tenemos un poste balizado de senderos. Nosotros tomaremos el sendero de la izquierda, llamado Senda de la Pitera o Senda Amarilla, que desciende con fuerza entre un apretado pinar desgarbado.

 

Es un descenso fácil al principio y algo técnico después dado el desnivel atravesando zonas rocosas o de piedras sueltas. Esta senda finaliza en el antiguo camino asfaltado de los Teatinos junto a una antigua casa derruida.

 

Por el camino llegamos al puente que atraviesa el Barranco del Sordo cerrando el círculo de la ruta. Lo dejamos por la izquierda subiendo unas escaleras, donde repetimos sendero de esta mañana por la pineda de la ladera.

 

Volvemos a la carretera para cerrar la ruta en el Eremitorio de la Luz, donde todo sigue tranquilo y sosegado. Ha resultado una agradable ruta con esta variante y buen desnivel, en un día tapado, pero precioso para caminar.






RECORRIDO: CIRCULAR.

AGUA POTABLE EN RUTA: NO.

DISTANCIA: 13,5 KM.

TIEMPO EN MOVIMIENTO: 5:15 HORAS

ALTURA MÁXIMA: 609 M. (Pico del Relojero)

ALTURA MÍNIMA: 168 M. (Inicio senda)

DESNIVEL POSITIVO: 852 M.

DESNIVEL NEGATIVO: 844 M.

DIFICULTAD: MODERADA.

 

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