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LA CUEVA DE ANTONETE GALVEZ POR EL SENDERO DE LA UMBRÍA DEL MIRAVETE Y LAS CUEVAS DE LOS RAMOS, DESDE TORREAGÜERA.
CÓMO LLEGAR: Desde Elche por la AP-7 hasta pasar Murcia capital. Mejor indicar en el GPS Torreagüera, calle de Los Pinos, o con la aplicación de Wikiloc. Hay sitio parar aparcar.
COMPONENTES: VICENTE Y TOMAS.
ITINERARIO: TORREAGÜERA / PANEL PR-MU 40 / CEMENTERIO / HORNO DE YESO-1 / HORNO DE YESO-2 / CUEVA DE ANTONETE GALVEZ / HORNO DE YESO-3 / HORNO DE YESO-4 / COVACHA / COLLADO / CRUZ Y MRADOR / V.G. DEL MIRAVETE / MIRADOR NATURAL / IZQDA. / EMBALSE / DCHA. / IZQDA. / RECTO / CUEVA TAPIADA / CUEVA DE LOS RAMOS / IZQDA. IZQUIERDA / DCHA. / TORREAGÜERA.
LA RUTA: Volvemos a Murcia, en zona más alejada del Valle y de Columbares que realizamos hace pocas fechas, en Torreagüera. Con un sencillo Track de Anthercas accedemos al Miravete con espléndidas panorámicas.
Para hacerla circular se ha buscado un punto medio en la parte alta del pueblo, junto a unas casitas que lindan con las faldas de la sierra, lindado con la Cañada Real de Torreagüera que la une con la población de Los Ramos.
Iniciamos por la derecha, subiendo a un camino que nos hará conectar con las últimas calles del pueblo para ir descendiendo entre calles y callejones para alcanzar el Camino del Cementerio, donde después de 50 años reposan los restos de Antonete Gálvez.
Junto a la puerta del cementerio, que está abierta, hay un panel descriptivo del Sendero de la Umbría del Miravete y un poste con paletas del PR-MU 40 donde comienza subiendo el sendero, que ha sido reforzado con troncos escalonados y barandas de cuerda.
Es una bonita subida entre un ralo pinar algo descuidado por la ladera, dejando atrás el cementerio. La altura nos da miradas hacia el valle todavía algo brumoso a las últimas casas del pueblo y el Cristo con el castillo de Monteagudo.
El ascenso constante nos lleva por los Hornos de Yeso del Monte Miravete, que ya en tiempos de los romanos construyeron junto a las canteras y eras donde molían las piezas de aljez una vez cocidas. Algunos de ellos han sido restaurados.
Tras pasar los dos primeros, tenemos un desvío a la derecha con un panel descriptivo de la cueva de Antonete Gálvez, es otro sendero de ida y vuelta después de pasar dos enormes terraplenes de piedras sueltas.
Esta cueva tiene quilates de historia. Según la biografía de Antonete Gálvez, excavó la cueva en busca de oro, pero sin éxito. Sin embargo, tuvo bastante importancia para este líder cantonal ya que la utilizó para ocultarse de sus enemigos políticos y para el acopio de material y estraperlo durante la rebelión cantonal.
Actualmente esta mina sirve de refugio a los murciélagos en época de hibernación y reproducción. Se aconseja evitar las molestias a esta fauna. Su entrada es pequeña y en bajada, con un largo túnel no muy seguro.
Regresamos al sendero principal con vistas al valle. Poco más adelante tenemos otros dos Hornos de Yeso también restaurados y a distintos niveles, puesto que aprovechaban la inclinación de la ladera. También vemos restos de las canteras de aljez.
El sendero sigue avanzando ladera arriba pasando junto a otros hornos que no han sido restaurados, quedando a la vista sus oquedades y viejas paredes. Quedan al descubierto rocas de aljez y muros, material del que está compuesto este monte.
Vamos virando a la derecha con una subida más vertical con largas lazadas entre la maltrecha pineda. Pasamos por delante de una covacha, fáciles de excavar en esta dúctil sierra. vuelven las miradas al valle ensanchado por la altura.
Nuevo giro a la derecha y subida más exigente que se maneja muy bien por el buen trazado de la senda. Por un lateral nuevas vistas ganadas con la altitud, esta vez con un poco de zum, ya vemos la sierra de Columbares.
Damos el último empujón con peldaños de madera para alcanzar el collado, marcado por un poste con paletas informativas que nos dirigen a la cumbre. Subimos a un rellano con otro poste indicativo y vista a una enorme balsa a los pies de una loma.
Entre rocas ascendemos hasta una espigada cruz de hierro junto a una plataforma de madera que hace de espléndido mirador a todo el valle. Pese a lo brumoso del día distinguimos La Panocha en la Cresta del Gallo, Los Mamellones, Columbares, y gran parte de la Vega del Segura.
Continuamos por el cordal de la sierra, vemos colgados de una pequeña sabina algunas fotos y flores artificiales en recuerdo de gente fallecida, mientras las panorámicas siguen inundando el hermoso paisaje.
A poca distancia tenemos el Vértice geodésico del Monte Miravete (427 m.), pese a su poca altura es una buena atalaya para contemplar las montañas de los alrededores y la Vega del Segura a 360º. Nos hacemos las fotos de rigor.
Después, en sutil descenso, recorremos el puntal de la sierra hasta un mirador natural con amplias panorámicas que llegan hasta el mar en días claros, girando hacia sierras de Espuña, Ricote, Orihuela, Carche y de la Pila.
Retornamos por el mismo sendero, pero poco antes de llegar a la cruz, por la derecha acortamos por una inclinada bajada. De nuevo en el collado, proseguimos por la derecha para poco después girar a la izquierda, dejando el embalse que no vemos a la derecha.
Comenzamos un suave descenso por pista de tierra recorriendo largas distancias en un ambiente magnífico para caminar, con buen grado de humedad, ausencia de frío y aire, con largas vistas escrutando un paisaje desconocido.
En un cruce hacemos un giro a la derecha y poco más tarde otro a la izquierda en el collado de las Majadas, realizando un corto tramo por la zona de Los Eslabones, según cartel con barrera de propiedad privada.
Pasamos por diversos cultivos de cítricos hasta que salimos por una barrera que parece estar siempre abierta. Seguimos en descenso cada vez más acusado donde el camino se deteriora por las lluvias, con vistas a la población de Los Ramos.
Continuamos recto en otra intersección y vamos culminando el descenso cerca de una antigua balsa que antaño estuvo vallada. Con miradas a la población hacemos un giro en la ladera para bajar por un terraplén.
En zona llana, encaramos un gran socavón donde se encuentran las dos Cuevas de Los Ramos; fruto de la extracción de piedra para la construcción de carreteras. La primera de ellas está tapiada, sellada con un muro de cemento.
A poca distancia está la siguiente, con una gran boca de entrada y de gran tamaño, con desplomes en su interior y barias cámaras resulta todavía majestuosa. Sirvieron como refugio para personas sintecho. como polvorín, cultivo de champiñones y aprisco.
Terminamos el descenso haciendo dos giros a la izquierda y otro a la derecha y sin entrar en la población de Los Ramos, rodeamos la conservera Tana, de manipulado y envasado de cítricos destinados a consumo en fresco, y campo de fútbol.
Proseguimos por sendero que se corresponde con la Cañada Real de Torreagüera hasta alcanzar nuestro aparcamiento de esta mañana. Ha sido una ruta sencilla y muy agradable, con una primera parte muy activa y un descenso prolongado y tranquilo.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA POTABLE EN RUTA: NO.
DISTANCIA: 10,4 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 4:12 HORAS.
ALTURA MÁXIMA: 436 M. (V.G. del Miravete)
ALTURA MÍNIMA: 54 M. (En Los Ramos)
DESNIVEL POSITIVO: 510 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 510 M.
DIFICULTAD: MODERADA.





















