Posted by : Vaig a Peu sábado, 12 de abril de 2014

La Cova de les Finestres situada a 510 m.s.n.m. y a unos 2,5 kilómetros de Alfafara, en la vertiente izquierda –sur- del Barranco del Pont Trencat. Es un Grupo de ventanas situado sobre una gran cueva natural utilizada regularmente (hace un siglo) para encerrar rebaños. Entre 4 y 10 metros por debajo de tierra hay un total de 13 aberturas, mayoritariamente de forma rectangular casi todos con cámaras acabadas excepto una, que solamente está iniciada y otras dos que son muy reducidas. Con unas medidas bastante similares (2,5 x 3 ó 2,5 x 4 m. en planta x 1,80 m. aproximadamente de altura), algunas cámaras están intercomunicadas y en algún caso una ventana da paso a dos cámaras. Por muchas razones este Grupo es bastante singular. Por un lado, de las cuevas naturales modificadas y accesibles, las cámaras más bajas –nivel intermedio- son accesibles por un pozo-chimenea, a 3 - 4 metros del suelo. Dentro cuentan hasta cinco grandes silos y otra chimenea ascendente, pero que no llega a comunicar con el nivel superior. Alguna otra gruta del entorno presenta también modificaciones artificiales, enfrente mismo y al otro lado del torrente hay un collado –deshecho por una antigua pedrera- donde han podido recoger escuetos fragmentos cerámicos de la época medieval islámica y otros probablemente de la Edad del Bronce. Grupo por tanto, con grandes posibilidades de investigación. Lástima que en septiembre de 2011 un incendio provocado por la caída de una torre eléctrica, arrasó la exigua vegetación de los alrededores y las escaleras de madera que permitían el fácil acceso a su interior. Desde entonces, cerca de tres años después, la vegetación apenas vuelve a brotar, pero ningún ayuntamiento o diputación han hecho nada por reponer las escaleras de madera, y solo dos cuerdas con nudos permiten el acceso a los más intrépidos, siendo cada vez menos la gente que viene a visitarlas.
CÓMO LLEGAR: Autovía A-31 hacia Madrid, pasado el túnel de Villena salida a la derecha por la CV-81 hacia Onteniente, una vez cruzado Bocairente, desvío a la derecha por la CV-700 hasta Alfafara. Aparcar en la Plaza de la Constitución o en la ermita del Sant Crist de la Pietat.
ITINERARIO: ALFAFARA / MASÍA Y FONT DE CARBONELL / COVA DE LES FINESTRES / VÍA DEL TREN CHICHARRA / ANTIGUA ESTACIÓN DE AGRES / CORRAL DEL GUAPO / BOLCADORS / CIM COLVALTA / CREU COVALTA / COVALTA Y FONT / REGRESO HASTA BOLCADORS / DESVÍO PISTA IZQUIERDA / VÍA FERROCARRIL / AGRES / TORRE ATALAYA DE AGRES / FONT / ALFAFARA.
COMPONENTES: VICENTE, JULIÁN, PATRO, MIGUEL Y RICARDO.

LA RUTA: Hay algunas rutas que unen Alfafara y Agres con La Covalta y nosotros queremos ampliarla un poco más, utilizando a la ida el PR-389 Cova de les Finestres y els Pantanets, pero la mala señalización que ha quedado después del último incendio en  2011, y que no ha sido restaurada, nos ha llevado por la Font de Carbonell a la Cova de les Finestres, dejando de ver els Pantanets y los Tolls. Quizás tendríamos que haber iniciado desde la Font de Tarragó.

El día no está despejado y una densa bruma ha quedado enganchada en la Sierra de Mariola, en la parte opuesta de nuestra ruta de hoy. Iniciamos desde Alfafara, cruzando la carretera y siguiendo las marcas del PR-CV 389 dejamos atrás el viejo puente de piedra que cruza el arroyo.

Marchamos por la pista asfaltada intentando localizar marcas del PR, variando a otra pista por la izquierda que nos introduce en una vaguada donde cruzamos otro arroyo. La bruma comienza a deshilacharse y una tenue luz alumbra algunos cerezos que todavía quedan con flor.


Poco después de pasar por un antiguo corral de ganado, dejamos el asfalto y seguimos de frente, ascendiendo por una loma redondeada con un duro suelo de roca viva. Mirando hacia atrás vemos el pueblo y la sierra con la bruma todavía arraigada.

Alcanzamos un cruce de caminos balizado, un poste con paletas informativas  nos confirma que este tramo no discurre por els Pantanets. Por la izquierda tomamos dirección hacia la Masía de Carbonell. Entramos en una línea irregular donde el incendio respetó algunos núcleos de vegetación.

Antes de llegar a la mayor de las casas, transitamos por algunos bancales que se salvaron del fuego y una pequeña senda a la derecha nos baja a la Font de Carbonell, donde dos hermosas  y enormes encinas también son supervivientes.

Retornamos al camino principal que nos conduce entre bancales con almendros y grandes piteras a la Masía de Carbonell. Antigua casa de Campo en abandono y en ruinas; las hiedras y plantas trepadoras en flor le dan un aire nostálgico a la fachada.

El sendero continúa hasta la parte más elevada de esta loma. Enfrente, en otra loma más alta, donde hay una casa con pinos, se ve claramente la línea trazada por el fuego. Por la derecha, con largos lazos,  comenzamos un suave descenso contemplando el pequeño valle interior.

Serpentea hasta llevarnos por la izquierda sin llegar al fondo del barranco y volver de nuevo a la derecha, dirigiéndonos hacia las paredes calizas donde entre sarmientos de zarzas quemadas y otras que comienzan a brotar, llegamos al frontal de la Cova de les Finestres.

Su aspecto es más desolador que hace algo más de dos años cuando vine después del incendio. El tiempo no ha cambiado nada ni la vegetación ha brotado con fuerza. En la parte baja algunas hiedras se salvaron, pero su crecimiento es muy lento, otras como la del frontal derecho, fueron arrasadas por el fuego dejando una mancha oscura en la pared.

Pero lo que más me ha decepcionado es que, durante casi tres años desde el incendio, ningún ayuntamiento ni diputación han movido un dedo para reponer las escaleras y barandas de madera quemadas. Alguien ha enganchado dos cuerdas con nudos para los más intrépidos, pero el resto de la gente dejará de venir.

Seguimos de frente, bajando hacia el arroyo para cruzarlo y subir por la loma. Ahora tenemos que encontrar la forma de unir las dos rutas. En las lomas de enfrente hay un sendero que lleva al cementerio de Onteniente y por pista se podría conectar la Covalta, pero nuestra intención es unirnos al PR-CV 103 que viene desde Agres con un recorrido más directo.

Desde la loma vemos la vía férrea del tren chicharra que procede de Alcoy, y con toda seguridad sabemos que en un punto se cruzará con el sendero que viene de Agres. Decidimos seguir sobre ella un tramo con los ojos y oídos muy atentos al posible paso del tren.

Luego, continuamos avanzando por senderos y pistas paralelas al trazado de la vía, cruzando por debajo de ella algunas veces para seguir por mejores veredas. Por la derecha, en la ladera de Sierra Mariola, con su peculiar forma alargada distinguimos el pueblo de Agres y su Convento todavía metidos entre la bruma.

Llegamos al vetusto y medio derruido edificio de la antigua estación de Agres, quizás demasiado grande para su época. Ahora ha sido sustituido por un minimalista apeadero a sus espaldas. Nos detenemos para tomar líquidos e hidratos de carbono.


Reanudamos la marcha y enseguida viene paso a nivel sin barrera con el cruce del PR-103. El pequeño valle se ensancha con algunos prados y verdes bancales de cebada. Continuamos paralelos a los raíles hasta llegar al Corral del Guapo (596 m.), donde tomamos clara dirección hacia la sierra.


El trazado se empina y zigzaguea abriéndose paso entre las lomas. Antiguos carteles de madera clavados sobre estacas nos dan informaciones dispares de horarios y kilómetros hasta la Covalta, que luego resultan más llevaderos. Arribamos al collado de Bolcadors (815 m.)

El camino se torna en senda y nos eleva a lo más alto de la sierra de la Covalta, su punto geodésico (890 m.). En los alrededores hay un oppidum ibérico también llamado como la sierra. Poblado que corresponde a la época del ibérico antiguo, en la actualidad sin trabajo arqueológico. La bruma enmaraña las bonitas vistas.

A unas decenas de metros tenemos a la vista la Cruz de La Covalta. Está situada sobre un pedestal de bloques de unos cuatro metros de altura y fue erigida en 1788 en conmemoración de la predicación del afamado Fraile Diego José de Cádiz, misionero capuchino, efectuada en Albaida el año anterior. Esta es una réplica del original realizada después de la Guerra Civil.

Continuamos las marcas del sendero que empieza a descendernos por la derecha haciendo un fácil destrepe y pegarse a las paredes por la derecha. El entorno rocoso es espectacularmente bello en contraste con los verdes primaverales. Vamos paralelos a las paredes, sin perder mucha altura, para ascender de cara a la cueva.

A la izquierda de la cueva, en una especie de nicho natural, vemos la pequeña imagen de la venerada Virgen del Remedio, que todos los años, un domingo del mes de mayo, las gentes del pueblo de Albaida suben en romería a rezar una oración.


La Covalta (821 m.) Su boca es amplia y vistosa, pero en su interior hay poca altura, tiene la forma de un estrecho y alargado ángulo agudo de pétreas paredes casi lisas. En el lado izquierdo junto a un murete que recoge las aguas filtradas está el grifo de la fuente. Desde el interior tenemos bonitas vistas. Almorzamos en uno de los laterales exteriores.

Emprendemos el regreso deshaciendo camino hasta la cumbre, pero con una pequeña variación. Poco antes del destrepe anterior, guiados por unas marcas azules hacemos una sencilla trepada de unos diez metros, acortando el enlace con el sendero.

Proseguimos por la Cruz y el punto geodésico, ahora con algo más de claridad que nos permite ver un Benicadell desconocido desde esta posición. Nos prolongamos hasta el collado de Bolcadors y por el camino de tierra descendemos al último cruce, virando ahora a la izquierda, lugar contrario al de subida.


Es un descenso plácido y agradable, con un sol ganándole terreno a las nubes, permitiéndonos mejores panorámicas al Benicadell, a la Valleta de Agres, ahora como destino, y mirando hacia atrás vemos cada vez más lejos el punto geodésico de La Covalta.

Cruzamos la vía del tren chicharra y el camino termina en la carretera, que también cruzamos para seguir por una senda entre bancales de olivos  y casas de campo, y por una pista de cemento entrar en el pueblo de Agres, muy tranquilo a estas horas. Callejeamos por la parte baja y salimos en dirección a la Atalaya.

La Torre Atalaya de Agres, situada en un cerro alto y relacionada con el castillo de la misma población, realizaba funciones de torre vigía. Se trata de una torre de planta cuadrangular de más de veinte metros de largo en el lado mayor; conservando su altura hasta unos ocho metros aproximadamente. Consta de un zócalo de mampostería irregular y de mortero. La parte superior se desarrolla con tapias de mortero de cal y arena de unos 80 centímetros de alto. Parcialmente destruida falta el lado sur, así como el contorno. El interior se encuentra vacío de forjados. Un hueco en el lado de levante, puede corresponder con el de acceso dado que está a considerable altura sobre el terreno circundante.

Esta es la antigua carreterita con apenas tráfico que une Agres con Alfafara, por la que dejamos atrás una fresca fuente y en un corto trayecto entre olivos y grandiosos ejemplares de cerezos medio floridos y con frutos cuajados, nos adentramos en el pueblo de Alfafara por la calle Sierra de Mariola.

Reponemos líquidos en los frescos chorros de la Font Major y por el estrechísimo callejón accedemos al lavadero y de allí a nuestro coche. Pese a lo brumoso del día ha sido muy agradable caminar con ese grado de humedad.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA EN RUTA: SI. (Font de Carbonell, Font de la Covalta, Agres, Font de la pista y Alfafara)
DISTANCIA: 22,7 KM.
TIEMPO: 06:50 HORAS
ALTURA MÁXIMA: 890 M. (CIM de La Covalta)
ALTURA MÍNIMA: 463 M. (Barranc del Pont Trencat)
DESNIVEL POSITIVO: 715 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 708 M.

DIFICULTAD: MODERADA.

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