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PER ELS MASOS DE LA SERRA DE ONIL DESDE CASA TAPENA.
El relieve del término municipal de Onil se caracteriza por su variedad. Al norte se sitúa la sierra de Onil, estribación de la Sierra de Mariola. Al sur se extiende La Marjal, una llanura que antes era un pequeño vergel y que actualmente, después de ser desecada en el siglo XVIII es tierra de regadío. En el este nos podemos encontrar con el Cabeço de Favanella y en el oeste el Carrascal. De estos dos nace el Biscoi y el canal de Alcoy. Después de oeste a este nos encontramos Els Castellars, Buitrago, La Penya de l´Aguila y la Fenesosa con alturas de 1.210 m., L'Ombria del Puig, 1.089 m., Solana de Tagüenga, 1.018 m., y más al oeste se puede encontrar Vistavella y la Atalaya, que dan nombre a la Sierra de Onil. Estas tierras han sido desprovistas de buena parte de vegetación arbolada, aunque actualmente ya se ve una clara repoblación de este tipo de vegetación. Finalmente hay que mencionar los barrancos de Onil como pueden ser: El Cagarnero, Torriá, La Cova, Els Sirers y Arcaeta entre otros. Muy cerca del casco urbano se encuentra la Ermita de Santa Ana, en un enclave privilegiado con una amplia zona para el ocio y esparcimiento. El paseo por uno de sus senderos descubre una serie de casas o casonas, como La Torre o La Casa Madrid rodeadas de un bello paisaje natural. Al oeste del término se encuentra un pequeño paraje natural conocido como Coto Escolar que, bajo un inmenso pinar, ofrece infraestructura básica para una jornada de ocio. La Sierra de Onil, la Sierra de Catí o el Maigmó son otros de los atractivos naturales del término. Entre los parajes y lugares paisajísticos del Entorno Natural Colivenc destacan: Área recreativa Ermita de Santa Ana: En dirección Este, y a algo más de 1 Km del núcleo de la población. Por este paraje transcurre el GR-7 y algunos senderos locales. Fabanella-Casa Tápena: se encuentra casi a 2 Km. del centro urbano y a escasos metros de la Ermita de Santa Ana, complementa al área recreativa ya citada. L'Arcà: este paraje se encuentra a un kilómetro escaso de Fabanella. Allí se puede beber del agua de su fuente manantial. Penyes Roges: para acceder a este bello lugar, hay que desplazarse en coche hacia la zona Este del término de Onil. Este paraje frondoso de vegetación de montaña, arbustos y especies de humedales tiene riachuelos, una amplia explanada y está enclavado en plena Sierra de Onil. Desde allí se puede ver la emblemática Penya de l'Àguila. Existen zonas de escalada. También se puede realizar rutas hacia los parajes: Foietes, Els Castellets y Barranco de la Escalera, Collao, Masset de Cantó, la Mata, la Fondoma y El Reconco. No hay duda de que el visitante podrá disfrutar mucho de los diferentes caminos, senderos y parajes naturales que irá encontrando ya sea a pie o en bicicleta.
DESDE LOS COLLADOS DE LAS ZORRAS Y GINOVINOS, CUMBREANDO LA SIERRA DE COLUMBARES.
Su nombre deriva de la palabra latina “Columba”, paloma, y pertenece a la cadena montañosa de Carrascoy, continuándose por las vecinas sierras de Altahona y Escalona. Junto a la Sierra de Villares es uno de los pasos naturales utilizados desde antiguo para llegar hasta los límites prelitorales, por eso no son de extrañar los restos arqueológicos de época romana pertenecientes a villas y los materiales de época islámica encontrados. Pertenece al Plioceno superior, existiendo depósitos del cuaternario con limos rosados y glacis conglomeráticos muy característicos. Su pico más alto alcanza a los 646 metros sobre el nivel del mar, y se puede llegar hasta él gracias a rutas de senderismo. Se accede a estas rutas tanto desde el Puerto del Garruchal como desde el Collado de los Ginovinos, en la Sierra de Altahona. Conforme se gana altura en el camino hacia el pico más alto, la vegetación de Columbares pasa de los cultivos abandonados de almendro, sobre terrazas de cultivo, a un sotobosque plagado de romero, lentisco, o espino negro. No tardan en aparecer, en el ascenso a la cumbre, el pino carrasco y la presencia de animales como el buho real, el gato montés o la gineta. En la cumbre de Columbares se puede apreciar el conocido paisaje lunar, efecto de la erosión del agua sobre los suelos de margas del terreno. Y desde este pico se llega a divisar el Mediterráneo, así como el Campo de Cartagena y la zona litoral del Mar Menor. Columbares custodia además un tesoro ecológico sorprendente, ya que en su entorno se localiza una de las mayores densidades de población de búho real del mundo: entre 50 y 70 parejas de esta majestuosa rapaz nocturna, de acuerdo con las investigaciones del biólogo Mario León, que ultima una tesis doctoral sobre la presencia del búho real en la Región.
CÓMO LLEGAR: Por la E-15 – A-7 hasta Murcia capital, tomar la A-30 MURCIA/CARTAGENA, tomar la salida 158 y continuar por la RM-19 hasta tomar la salida LOS MARTINEZ/SUCINA/GARRUCHAL, en la primera rotonda tomar la 5ª salida, y en la segunda tomar la 2ª salida, Sucina RM-19, hasta el cruce con la carretera del Puerto del Garruchal RM-13, girar a la izquierda y continuar hasta la Venta del Garruchal. Aparcar enfrente, en el Collado de las Zorras. Hay espacio.
sábado, 6 de diciembre de 2025
Posted by Vaig a Peu
POR EL VALLE DE RICOTE, EL RIO SEGURA, SIERRA DEL CHINTE Y EL AZUD DE OJÓS.
El Valle de Ricote muestra en su paisaje singularidades derivadas de sus características naturales y de una ocupación humana antigua y muy intensa. La presencia del río Segura, el relieve compartimentado y abrupto y un clima próximo a la aridez dificultan la ocupación humana y lo aíslan. Vencer las dificultades y aprovechar las escasas ventajas ha creado, a lo largo de siglos, un ámbito peculiar del mayor interés y merecedor de respetuosa conservación. El Valle de Ricote se sitúa en el dominio Subbético de las Cordilleras Béticas levantadas por la orogenia alpina, presenta una compleja geología debido a la variedad de rocas, cabalgamientos y fallas que ofrece. Estructuras de amplios y suaves pliegues anticlinales y cabalgamientos se hallan en las sierras Ricote, del Oro, de la Corraila, del Solán, del Salitre, del Chinte, del Castillo y del Cajal; entre ellas se hallan depresiones topográficas rellenas con formaciones postorogénicas de la segunda mitad del Terciario y del Cuaternario, son materiales blandos muy sensibles a los procesos de erosión, por lo que las cárcavas son formas de paisaje dominantes. De las características estratigráficas de los relieves del valle destacan las calizas, dolomías y margocalizas del Jurásico, las calizas, margas y areniscas del Cretáceo y las facies de margas rojas yesíferas y yesos del Keuper (IGME,1974). Del Cuaternario destacan los terrenos y depósitos aluviales, estos son materiales y depósitos fluviales no consolidados de limos, arenas y gravas, erosionados aguas arriba y transportados por el agua, son los que han originado las terrazas. Los otros depósitos cuaternarios, ampliamente presentes en el valle, son los materiales coluviales. Se trata de depósitos escasamente consolidados, en ladera y al pie de los relieves montañosos, en los que han intervenido una combinación de procesos tales como los movimientos gravitatorios, desplazamientos, reptación y las escorrentías generadas por las lluvias. Son depósitos heterométricos que engloban desde limos a fragmentos angulares y grandes bloques de roca transportados a escasa distancia. En algunos lugares ambos tipos de sedimentos se hallan entremezclados.


